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viernes, 28 de septiembre de 2007

Seis en uno: multicollage del mes que pasó

Hace un mes que fue mi último post y como forma de ponerme al día, va un comprimido de varios posts no escritos, en uno solo. O sea, esto es una especie de recuento -breve, brevísimo-con un collage de lo que no escribí en su momento, pero que ahora igual escribo de manera resumida.

Porque bloguero que no postea es como Alexis Sánchez lesionado, como el Puma Rodríguez sin chévere, como Melón sin Melame o como Ortega sin Gasset... así que ahí vamos:
  • El 8 de septiembre mi sobrinita Amanda Rayén cumplió un año y la celebramos con camas y petacas (¿así se dice...?). Ella es muy alegre, bien entusiasta para dar sus certeras opiniones y ha comenzado a ir al jardín infantil, donde se proyecta como líder entre sus pares (obviamente estoy exagerando, la niña tiene recién un añito, pero respétenme con mi chochera jejeje). Además, es muy viajera y trasnochadora -pues es hija de dos músicos- y estoy haciéndole todo el empeño a ganarme su confianza. Más que "Tío" quiero que me diga "Pablo", pero bueno, vamos a ver, capaz que a medida que crezca me invente algún nuevo apodo que hasta hoy no conocemos. Yo igual lo aceptaré, resignado :).
  • Mientras tanto, su mamá, o sea mi hermana Eli, está en pleno proceso de grabación y producción de su nuevo disco, el segundo de su carrera después de "Hacia otro Mar". Les digo que se viene bellísimo, ya les contaré cuando haya lanzamiento. Por mientras, para los que no la conozcan, pueden oír algunos de sus temas aquí o ver videos de algunas actuaciones acá. Y también para los/as más nuevos/as, pueden enterarse acerca del vínculo entre su música y este blog, o sea, de cómo y por qué se abrió este Mirador.
  • A propósito de música, me he vuelto en las últimas semanas un adicto a LastFM. Mi nuevo hobby es navegar buscando canciones que me gustan y agregarlas a mi radio personal, que es la que supongo tienen el placer de oír al leer estas palabras. Como se darán cuenta mis gustos son bien variados y hasta algo eclécticos, pero siempre en la línea de lo melódico, de lo tarareable, cubriendo la amplia gama que va desde la nueva canción chilena, la trova con contenido social, hasta la balada romántica, con pizcas de pop-rock-hip-hop-tropical-clásica, con algún pequeño toque anglo por ahí, pero básicamente en español, por supuesto, siempre buscando hacerle grata la estadía aquí al lector o lectora :)...
  • Entremedio, inevitablemente "el Once". Como siempre un día raro, especial, que provoca emociones que no me gustan, que me dan pena... y tratar de imaginarse qué habría sido de la vida de mis padres, y por lo tanto de la mía, sin "el Once". Escucho y veo en las noticias acerca de "la marcha" y algo me pasa que no entiendo cómo se le ponen tantas restricciones al uso del espacio público por parte de los familiares de las víctimas... pero también siento que deberán ir emergiendo nuevas formas de expresión y memoria colectiva, que no sé bien cuáles son, pero que no son las mismas de ahora ni de ayer... luego me entero de la muerte del carabinero Vera y es otra pena (anduve esos días por Concepción y Cañete, por pega, y se percibía la tristeza de la gente de la zona)... y son tantos los pensamientos que no logro hilar bien, que los dejo pasar y opto por el silencio.
  • Luego Fiestas Patrias... el año pasado escribí sobre las complejidades y distintas formas de ir construyendo una imagen de país, variada, diversa, también algo ecléctica como mi radio en LastFM... y finalmente igual mi país hecho a mano, ha ido ganándose un lugar bastante querible... y me doy cuenta de que estoy cada vez más interesado por la Historia de Chile, por los próceres de la independencia (gran aporte el de "Héroes")... y que también cada vez me gustan más los asados, como los múltiples que compartí este Dieciocho largo... y además tengo el honor de contar como nuevo visitante ni más ni menos que a Don Tito Fernández, con quien además comparto el gusto por el vino ! Así que cada vez más chileno (pero "al modo mío", como diría Claudio Baglioni).
  • Y como todo está conectado, también me ha hecho pensar sobre la noción de patria el haber visto la película "La Vida de los Otros". Este tema amerita un post especial en lo personal, ya que mi infancia en la RDA no tuvo nada que ver con esta historia y se parece mucho más a la que se muestra en "Good bye Lenin". Pero ver ambas películas me hizo pensar que toda Historia se escribe simultáneamente en dos niveles: por un lado, el de la suma de experiencias biográficas personales, cargadas de emocionalidad subjetiva, y por el otro, el de los engranajes oscuros, duros, fríos, ocultos de las maquinarias del poder. Es un tema de fondo que amerita una reflexión un poco más larga.
Y eso sería. No estaba entonces muerto, ni tampoco de parranda. Simplemente estaba, como en la foto collage de Los Simpsons, en muchas partes a la vez. Pero volví.
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Foto tomada prestada desde http://www.linkmesh.com/simpsons/collage_simpsons.php

jueves, 9 de agosto de 2007

De nuevo nieve

No es nada habitual que nieve de la forma en que nevó ayer en Santiago de Chile...

Me había impresionado vivir una nevada fuerte hace algunas semanas en Coyhaique y Puerto Aysén, sin embargo allá esto es parte de la normalidad del invierno... pero que nieve así en la zona central del país, no recuerdo haberlo visto, desde que vivo aquí (1985).

Sí, ahora que me acuerdo, una vez nevó un poco -no recuerdo el año exacto- cuando estaba como en tercero medio en el colegio. Pero lo de ayer fue mucho más fuerte.


El miércoles terminé de ver el capítulo diario de "Alguien te mira" (qué buena es esta serie chilena, la recomiendo absolutamente !). Afuera llovía. Luego me asomé por la ventana (tal vez algo espirituado por la imagen de Julián García...). Y afuera nevaba, como nunca lo había visto en la capital. Quise tomar fotos, pero no encontré la cámara.

A la mañana siguiente me levanté para dejar registro desde mi ventana.

Ya había parado de nevar, llovía tenuemente y el blanco comenzaba a derretirse.
Pero igual quedaban huellas: techos y ventanas de autos cubiertas por la nieve.
También el pasto de la vereda y un camión todo blanco por los copos que cayeron.
Al llegar a la oficina todavía quedaba algo de nieve en la calle, la recogí y con los colegas dejamos en la entrada como vigilante a este mono de nieve, que al final de la tarde ya se había deshecho completamente, salvo su cabeza que seguía en pie.

Después de 25 años sin vivir una nevazón de verdad, en este solo año ya me han tocado dos... ¿será una señal? ¿habrá llegado la hora de volver? ¿o tal vez debo aprender a esquiar? :)

viernes, 13 de abril de 2007

33

El día en que nací, 13 de abril de 1974, en Chile el Cardenal Raúl Silva Henríquez declaraba: “Hemos dicho a nuestro pueblo, a nuestras autoridades, que no se puede faltar a los principios del respeto al hombre, que los Derechos Humanos son sagrados, que nadie puede violarlos, les hemos dicho en todo los tonos esta verdad. No se nos ha oído”. Ese mismo día, en Estados Unidos, el cuerpo de Charles Horman, asesinado en el Estadio Nacional, fue sepultado definitivamente en el Greenwood Cementery de Brooklyn. En África, un Comité Militar Supremo tomaba el poder en la República de Níger, y la presidencia pasaba a manos del teniente coronel Seyni Kuntché. En la RDA, el equipo de fútbol FC Carl Zeiss Jena le ganaba la final de la Copa de fútbol FDGB al Dynamo Dresden por 3 goles contra 1.

Por wikipedia, me entero de que el
13 de abril es el 103º día del año del Calendario Gregoriano y el 104º en los años bisiestos. También aprendo que varios hechos importantes vinculados a la libertad religiosa ocurrieron en un día como hoy. También asuntos ligados al espacio: el 13 de abril de 1961, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin cumplía el primer día en el primer viaje de una persona al espacio, y el 13 de abril de 2029 es la fecha más probable en la que el asteroide (99942) Apophis pase a sólo unos 30000 km de la Tierra. Un día 13 de abril nacieron, entre otras personalidades ilustres, Jacques Lacan, Samuel Beckett, Rudi Völler y Garry Kasparov, y es la Fiesta Nacional de Tailandia, Camboya, Birmania y Bengala. Por su parte, en google descubro que existe un Movimiento llamado 13 de abril en Venezuela, llamado así por la recuperación del poder por Hugo Chávez en el 2002 tras el fracasado intento de golpe de estado en su contra.

Hoy es mi cumpleaños, cumplo 33. Y todo bien, sobre todo después de recibir los primeros abrazos de la mañana de Andrea y de mi hija Marifer. Es curiosa la historia, pues nací a las 4 de la madrugada en
Berlin-Rüdersdorf, siendo que en Chile -por el cambio de hora- aún era un día antes, 12 de abril. Así que podría decir que nací en dos días diferentes.

No encontré la canción apropiada para este día. Dicen que 33 años tenía Cristo cuando murió crucificado. Busqué algo al respecto, pero sólo me encontré una en google llamada "33 años", que es cantada por Julio Iglesias y en mi opinión es tan mala que no merecía siquiera que le hiciera un link acá. Así que, tras pensarlo un poco, les dejo ésta, que sí me gusta, y que tiene relación con el motivo por el cual mis padres me llamaron Pablo. Un abrazo a todos.


"Eran tres" de Alberto Cortez, del álbum "A mis amigos", 1986.

viernes, 8 de septiembre de 2006

Atravesando el Desierto de Atacama

Hace hartos días que volví del Norte sin hallar el momento de sentarme a escribir. Ahora encontré el espacio.

Como les contaba, anduve algunos días por motivos de trabajo en el Norte grande de Chile. Una de las cosas entretenidas que tiene mi profesión, la sociología, es cuando uno va "a terreno" (como se dice en la jerga interna). Cuando uno visita lugares, conversa con personas, conoce historias, aprende muchas veces más que al leer un texto de algún teórico clásico. No es que no haya que leer, pero es que la realidad concreta o material de la vida misma siempre predomina y determina el conjunto de ideas que sobre ella se tejen y construyen (¿tal vez, resabios materialistas dialécticos...?).

La cosa es que el Norte con su aridez impresiona. Si bien iba con un objetivo bien particular, a investigar en torno a un tema bien concreto y específico (cuál es la efectividad de programas públicos que buscan mejorar las condiciones de empleo e ingresos de familias en extrema pobreza), lo más interesante de un viaje siempre ocurre en torno lo imprevisto, lo sorpresivo, lo que va más allá de tu objetivo puntual, lo que está "fuera de programa". Y también cuando te percatas de que, incluso en los lugares más insólitos, el mundo es un pañuelo.

Aquí algunas fotos del viaje y retazos de algunas de estas anécdotas.


Antofagasta

Ciudad de contrastes, como casi toda la segunda región de Chile, a simple vista conviven los autos y camionetas último modelo 4 x 4, fiel reflejo de que estamos en la tierra del cobre (por aquí en esta zona está la mina de Chuquicamata), con la pobreza que se puede ver desde el centro de la ciudad, si se mira hacia los cerros de arena que rodean la ciudad.

Pero también entre los trabajadores de la minería hay desigualdades. Justo en los días que estoy por aquí, los trabajadores de la Compañía Minera Escondida (que es privada y es una de las más grandes del mundo) llevan varios días de huelga, exigiendo mejoras salariales y de beneficios.

La cosa es que lo insólito se me presenta durante un taller que debo dirigir con un grupo de asistentes sociales que trabajan directamente con familias indigentes. Al presentarme con mi nombre y apellido, una de las participantes me pregunta si acaso tengo yo algo que ver con los Morris de Valparaíso. A mucha honra, le respondo que sí. Gran emoción, conoce nuestra historia y éstudió en la universidad en Valparaiso. La memoria la retrotrae a muchos años atrás.

Me voy de Antofagasta con un gusto, una sensación especial. Está cambiada la ciudad desde la última vez que vine para mi viaje de estudios del colegio en 1990. Hay una nueva costanera, mall, grandes tiendas que no recordaba y hasta una nueva playa artificial. El viaje ya comienza a traerme sorpresas.

Camino costero entre Antofagasta y Tocopilla

El siguiente destino es María Elena, pero por facilidad de alojamiento y los tiempos de transporte decido pasar una noche en Tocopilla, que queda mucho más cerca y me permite descansar.

El camino de Antofagasta a Tocopilla (que queda 186 kilómetros más al norte) va bordeando la costa. Viajé durante la tarde, pero por lo nublado parecía ya casi de noche.

Esto es totalmente nuevo para mí, nunca he andado por estos lados. Y es bien impresionante, aquí la cordillera prácticamente choca con el mar y sólo queda una pequeña franja por la que va el camino. Esta no es la cordillera que conocemos en la zona central, no se ven árboles ni plantas. Sólo cerros altos de arena seca que se enfrentan al gran Océano Pacífico.

En la orilla del mar, a ratos se ven grupos pequeños de pescadores. De vuelta en Santiago leí que en alguno de estos mismos lugares en 1971 se detuvo Fidel Castro con su comitiva de improviso para conversar con estos trabajadores solitarios. O sea que hay historia aquí también.

Tocopilla

Y llego a Tocopilla, otro mundo nuevo para mí. Averigüé antes que es una de las comunas más pobres de la región. Dato curioso y paradojal, pues al mismo tiempo esta es llamada "la capital de la luz" porque aquí están ubicadas las plantas eléctricas de Electroandina y Norgener, que abastecen de electricidad a las grandes mineras: Codelco, Escondida, Soquimich. Y también es puerto de salida de gran parte de la producción de cobre y salitre de la zona.

La ciudad es pequeña y bonita, aunque claro, estuve sólo una tarde-noche y la madrugada siguiente aquí. Recorrí el centro y me llamó la atención la plaza escalonada y el contraste entre las casas de colores y el amarillo grisáceo de los cerros de desierto que la rodean.

Al llegar al hotel donde alojé pregunté qué lugares podía aprovechar de conocer en tan poco tiempo. Justo venía saliendo un matrimonio mayor y me comentan lo cambiada que está la ciudad. Les cuento que es mi primera vez en este lugar, que estaré sólo una noche y que quiero llevarme algún recuerdo de aquí.

El hombre me responde que él es también primera vez que viene con su señora, pues hace 45 años que no estaba en el lugar. Había nacido aquí y luego emigrado hacia Viña del Mar, donde conoció a su mujer. Le comento que yo viví allí algunos años y mis abuelos maternos eran de allá, de Chorrillos. Y sorprendidos, me responden que ellos justamente viven en las Torres de la Quinta Claude. ¡Buen viaje! ¡Suerte! Nos despedimos.

María Elena

Y viajo la mañana siguiente a María Elena. Tampoco la conozco. Ciudad histórica, es el único campamento salitrero que sigue existiendo en todo Chile. Las calles del pueblo fueron diseñadas imitando la bandera del Reino Unido, por lo que tiene formas raras y es muy fácil perderse. De hecho, me perdí al llegar, pero como todo es chico, no me costó finalmente llegar a donde iba.

Aprovechando el tiempo antes de tener la reunión que debía tener, recorrí la plaza. Todo está cargado de historia. Hay un teatro remodelado hace algunos años, donde históricamente se desarrolló gran parte de la intensa actividad social y cultural que realizaban los obreros del salitre en la primera mitad del siglo pasado. Hoy se ocupa poco, pues la gente prefiere ver televisión.

Hay también un museo del salitre, una iglesia y un estadio cerca. Pero se ve poca gente en las calles. Una mujer solitaria barre la vereda en frente de su casa. Y unos niños que están en la plaza me dicen sonriendo: "tío, porqué no nos toma una fotito de recuerdo y la manda después por e-mail". Por ahí está la ex-pulpería, hoy conjunto de almacenes.

Luego tengo la reunión de 10:00 a 13:00 y al terminar pregunto por algún lugar donde almorzar, pues el bus pasa a las 14:30. Me recomiendan una muy buena picá, donde me dan de entrada cazuela de ave, seguido por un plato de fondo de carne mechada con arroz y ensalada, más la bebida y el postre. Bien contundente.

En medio del almuerzo, las persianas del lugar comienzan literalmente a volar. Es un fuerte viento que viene desde la costa y levanta en cosa de minutos una gran polvareda de arena.

La dueña del local -que tendrá a simple vista unos 70 años- me mira y me dice "qué raro, esto nunca sucede en esta época, generalmente ocurre a fines de septiembre". Luego me echa la talla, riéndose: "usted llegó, se sentó aquí y trajo la tormenta de viento, va a comer pura arena ahí".

Le comento que es primera vez en este lugar, que parto a las 14:30 y que ha sido una experiencia muy interesante conocer María Elena. Y me dice "Ahhh, qué le apuesto que a las 14:31 cuando ya haya partido el bus, la tormenta va a terminar". Risas, emoción, nos despedimos.

Desierto de Atacama entre María Elena y Antofagasta

La carretera de regreso a Antofagasta va por el medio del desierto, según algunos, el más árido del mundo. Aprovecho de dormir buena parte del viaje, pero también de tomar fotos. A la pasada alcanzo a capturar la oficina salitrera de Chacabuco, en tiempos de la dictadura también campo de concentración.

Y el desierto, grande, seco, imponente, infinito...


Antofagasta y Santiago de noche desde el cielo
Llego a Antofagasta, alcanzo a estar algunas pocas horas, tomo uno de esos exquisitos jugos de mango con leche que venden allá, y parto al aeropuerto para regresar a Santiago.

Las luces de Antofagasta al despegar y de Santiago al aterrizar se ven nítidas desde la ventana. Pero hace frío y está nublado más arriba.

La misma tormenta que entró incipiente, empujando la arena del desierto hacia María Elena, resulta ser parte de un frente de mal tiempo que está ingresando al norte de Chile y que hace zamarrear el avión durante todo el vuelo. Unos días más tarde de hecho llovió, cosa poco habitual en la zona.

Por lo visto, fueron días especiales para los habitantes del Norte grande, al igual que para mí.

lunes, 3 de julio de 2006

El mundial de Alemania y los ecos del pasado

En 1982 algún trozo de mí se quedó en Alemania y alguna parte de Alemania se vino a vivir conmigo a Chile.

Son de esas cosas que forman parte de uno nomás, que no se eligen, en las que no estás todo el día pensando, pero que en ciertos momentos inesperados vuelven hacia el presente como un recordatorio que te hace erizar la piel.

Y me pasó el viernes pasado. Fui a una reunión de trabajo en el centro a las 12:00. Antes en la oficina había alcanzado a ver partes del primer tiempo del partido por cuartos de finales del
Campeonato Mundial de Fútbol, entre Alemania y Argentina. Un partido parejo donde, si bien por el nivel de juego que había visto en partidos anteriores yo apostaba por un triunfo de los argentinos, los alemanes no lo estaban haciendo nada de mal.

Salgo a las 13:00 al Paseo Ahumada sin conocer el marcador final y me encuentro con una multitud atenta y expectante ante una pantalla gigante instalada en la esquina con Moneda. El partido terminó 1 a 1 en los 90 minutos y la gente sigue atentamente el alargue de 15 por lado. Yo me sumo y me quedo, más por ganas de ver buen fútbol que por algún fanatismo en especial.

Pero nadie mete un nuevo gol y corresponde patear penales. En un breve paréntesis, mientras ambas selecciones definen a sus chuteadores, Televisión Nacional de Chile muestra imágenes de la multitud berlinesa reunida en la Avenida Unter den Linden de Berlín, también frente a una pantalla gigante, pero ésta al lado de la Puerta de Brandenburgo.

Veo la escena, ahora en la pantalla gigante santiaguina, y me siento imaginariamente transportado a las calles y edificios de mi Berlín, de mi Alemania. Luego hacen referencia al jugador Michael Ballack, una de las figuras de la selección germana, no sé si uno de los pocos o el único que nació en la República Democrática Alemana, en el año 1976. Y entonces el click emocional me gatilla con más fuerza aún. Este tipo pudo haber sido uno de mis compañeros de infancia. Hay algo de mí, difícil de explicar, que está también presente sobre el césped del Estadio Olímpico de Berlín. Cada penal anotado por Alemania y perdido por Argentina me produce una emoción especial, particular.

A mi al rededor, los santiaguinos en su mayoría apoyan a Argentina, pero es un apoyo extraño. Gritan y aplauden con energía toda ocasión de gol del cuadro trasandino (porque "son sudamericanos" como nosotros), pero cuando aparece en escena un grupo de argentinos de verdad, desplegando su bandera patria en pleno centro de la capital chilena, la pifiadera es unánime y los obligan a retirarse.

En cambio yo miro este espectáculo callejero con distancia. En realidad, me he transportado mentalmente al
Mundial de España 1982, particularmente al 11 de julio de aquel año (el que sería el año del retorno a Chile), cuando se enfrentan por la final del campeonato Italia y la República Federal de Alemania. Yo tengo 8 años y estoy junto con mi hermana mayor en un pequeño poblado de la isla de Rügen, participando de un campamento internacional de pioneros. En una gran sala nos reunimos niños alemanes, checos, rusos, polacos y chilenos a ver el partido. Nosotros queríamos que ganara Italia y nos alegramos del triunfo, pues la RFA es el principal antagonista mundial de la RDA. Rossi, Conti, Altobelli y Zoff son nuestros héroes. No entendemos por qué los niños alemanes se ponen tan tristes con el 3-1 en contra que reciben "los del otro lado".

Otro flashback me lleva en cosa de segundos al Mundial Juvenil de Fútbol de 1987, celebrado en Chile. Gran noticia, uno de los equipos que compiten es la selección de la RDA, liderada por el gran Matthias Sammer. Es la ocasión de devolver simbólicamente el apoyo brindado a tantos chilenos, incluida mi propia familia, y los vamos a apoyar el 11 de octubre en su partido inagural contra Escocia, jugado en el Estadio Playa Ancha de Valparaíso, el que lamentable y sorpresivamente pierden por 2-1.

Al comenzar el match, suena el himno nacional que tantas veces oí en el patio de mi escuela de Potsdam. Algunos chilenos despliegan un lienzo que dice "Es lebe die DDR, unsere zweite Heimat" ("Que viva la RDA, nuestra segunda patria"), pero las fuerzas de seguridad pinochetistas se encargan rápidamente de requisar y destruir esta subversiva pancarta (y a todo esto, recuerdo que en estricto rigor para mí no es mi segunda, sino mi primera patria). La RDA clasifica a segunda rueda, lo mismo que la RFA por otro grupo. Mi sueño es que ambos se enfrenten en la final y que gane mi Alemania, aquí en Santiago de Chile, pero no se da y sucede algo que nunca imaginé. La final es entre Yugoslavia (al final campeón) y la RFA, pero el partido que me parte el corazón es el que se juega el 25 de octubre por el tercer y cuarto puesto entre la RDA y Chile, mis dos patrias. Pierde Chile en los penales.

Vuelvo al presente. Termina el partido y, también en penales, Alemania le gana a Argentina.
Los argentinos lloran, los alemanes estallan en euforia, y yo... aunque desde el punto de vista netamente futbolístico mi favorito para ganar la Copa Mundial es Francia, veo a la hinchada germana alzando sus banderas negro-rojo-amarillas, descubro entremedio una bandera perdida que casi pasa desapercibida y me quedo con la rara sensación de querer estar de nuevo, sólo por un rato, al otro lado del Atlántico, celebrando jubiloso bajo la Puerta de Brandenburgo.

miércoles, 31 de mayo de 2006

Actores secundarios: ahora sí

(Nota: escribí esta columna el 31 de mayo, cuando el conflicto estaba en pleno desarrollo. Si te interesa mi análisis post-conflicto, publicado el 23 de junio, puedes leerlo AQUÍ)
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Qué les digo amigos y amigas... les escribo en medio de la conmoción nacional que se vive por estos días, generada por la irrupción organizada, masiva y legítima de los estudiantes secundarios chilenos en el espacio público, planteando demandas tan válidas como:

- gratuidad del pase escolar (tarifa que los estudiantes deben pagar en la locomoción colectiva, actualmente está en $150 y la tarifa adulta en $350; además actualmente los estudiantes deben pagar por obtener el carnet que los acredita como tales),
- gratuidad de la PSU (prueba de selección universitaria, es obligatoria para todos aquellos que desean postular a la universidad, actualmente, por sólo rendir esta prueba se deben pagar al rededor de $20.000; el sueldo mínimo es de un poco más de $100.000),
- modificación de la JEC (jornada escolar completa que se ha implementado en los últimos años en Chile, pero que los estudiantes perciben como puro aumento de horas de clases, sin ir acompañado de mejor infraestructura, mayor diversidad de actividades escolares, y contenidos, etc.)
- derogación de la LOCE (ley orgánica constitucional de la enseñanza, que regula todo el sistema educacional chileno, desde el nivel pre-escolar hasta el post-secundario; fue promulgada por la dictadura de Pinochet el día 10 de marzo de 1990 -un día antes de entregar el gobierno al presidente Aylwin, primero elegido democráticamente desde 1970-; como concepto general, privilegia claramente la libertad de los privados para crear establecimientos educacionales sin mayor regulación estatal, en desmedro del derecho a la educación)

Para los que están en el extranjero, la magnitud del movimiento tal vez es difícil de dimensionar. Baste con decirles que en estos momentos se estima que hay al rededor de 800.000 estudiantes de la enseñanza media (de entre 13 y 17 años) en paro en todas las regiones del país. Para que se hagan una idea, según los datos oficiales del Ministerio de Educación, el total de alumnos en ese rango es de casi un millón de alumnos.

No siento que sea momento de intelectualizar en exceso o hacer análisis muy sofisticados sobre lo que está ocurriendo, pues los hechos están en pleno desarrollo y habrá que ver en qué terminan. Lo que me sale mejor por ahora es contarles la profunda emoción que me ha provocado ver, por un lado, el nivel de organización, la gran unidad interna, y la claridad en el discurso de los dirigentes del movimiento secundario, y por el otro, la espontaneidad del apoyo y simpatías que han despertado en toda la población adulta sus demandas.

Yo también fui dirigente estudiantil y pienso que si tuviera hoy 15, sin duda estaría en mi colegio o en alguna marcha ayudando a organizar la protesta y a sumar adhesiones. Pero claro, en 1990 cuando me tocó ser presidente del Centro de Alumnos de Latino comenzaban los tiempos de repliegue y apatía juvenil. Recuerdo los esfuerzos que hicimos con las dirigentas del Centro de Alumnos del Liceo 7 de Providencia por estructurar algún tipo de coordinación de los liceos y colegios de la zona oriente de Santiago y la nula recepción y capacidad de convocatoria que alcanzábamos.

Muchos han hecho el parelelo entre este movimiento y el de los "Actores Secundarios" que lucharon contra la dictadura en los '80 (movimiento en el que yo sólo participé como tantos miles en labores muy menores de apoyo, como escribir panfletos o ayudar a difundir las demandas, pues estaba en la Básica), pero aunque claramente hay un vínculo simbólico, creo que hay tambien muchas diferencias (uso de nuevas tecnologías, organización extra-partidos políticos, horizontalidad y democracia interna, entre otras), por lo que a mí me salta mucho más a la vista como punto de comparación esos años de principios de los '90, en que estábamos sumidos en el letargo más absoluto imaginable. Siento este movimiento más como un despertar nuevo, distinto a lo que hemos vivido antes, que como un "retorno al camino extraviado".

El asunto es que en estos días paso por fuera del mismo Liceo 7 de entonces y he visto a las chiquillas contentas, claras, gritando por sus derechos dentro y fuera del liceo, marchando pacíficamente hacia el Liceo Lastarria para solidarizar con los cabros que también allí están en toma y están felices de la solidaridad (y también por supuesto, como nosotros entonces, felices de recibir la visita de estas lindas niñas...).

Paso por fuera del Campus Oriente de la Universidad Católica (donde también fui dirigente estudiantil los años '93 y '94, cuando estábamos recién experimentando en carne propia el receso de casi todas las federaciones de estudiantes universitarios del país, por falta de participación) y la veo ahora repleta de carteles y lienzos que hablan de Paro y solidaridad y apoyo al movimiento estudiantil iniciado por los secundarios. En la noche enciendo el televisor, y los dirigentes esoclares son los grandes interlocutores para hablar de la crisis del sistema educativo... y los canales se los pelean para entrevistarlos. Frente a ellos, el gobierno y el Ministerio de Educación se ven desorganizados, poco claros, incapaces de entender bien lo que está ocurriendo, sobrepasados completamente.

Si durante los gobiernos democrácticos se ha prometido insistentemente acceso igualitario a una educación de calidad para todos nuestros hijos e hijas, ahora los estudiantes secundarios -los propios sujetos que en teoría recibirían los beneficios de las medidas gubernamentales implementadas en los últimos 16 años bajo el paraguas de la Reforma Educacional-, han alzado la voz para cobrar la palabra y exigir la igualdad real de oportunidades y el respeto a su derecho a recibir una buena educación.

Me sumo entonces al clamor nacional: "AGUANTE PINGÜINOS! y al deseo de que el resultado del movimiento sea un éxito, pues esto le hará bien a los propios estudiantes, a sus organizaciones, pero más´que eso, a todo el pais.

Algunos links para más información:

- Excelente cronología del movimiento en Wikipedia

- Video documental sobre el actual movimiento estudiantil, realizado por estudiantes de la Universidad de Chile

- Cobertura del movimiento en Terra
- Página de La Nación con links a blogs y fotologs de los estudiantes en protesta:

- Página de EMOL con amplia cobertura del movimiento:

- Excelente artículo sobre la "Revolución Pingüina" en El Mostrador

- Testimonios de estudiantes en La Nacion "El día a día de la mala educacion"

lunes, 27 de febrero de 2006

Festival de Viña del Mar... Todos Arriba... Elizabeth Morris, ganadora de la competencia folclórica !

Miércoles 22 de febrero, 21:33 hrs.

Sí, el título de este mensaje es algo populista. Pero he vuelto de mis vacaciones y no me puedo abstraer del ambiente festivalero que se respira, más aún si mi hermana Elizabeth Morris es la representante de Chile en la competencia folclórica. Los mejores deseos para ella, desde aquí...!!

Tengo preparadas algunas otras ideas sobre la actualidad nacional, que compartiré con ustedes una vez que todo vuelva a la calma. Por ahora irán mis crónicas diarias de lo que vaya viendo en el festival, con foco por supuesto en la participación de la Eli.

Para comenzar, les cuento que ayer pude ver fugazmente en la tele a mi hermana con su grupo en la carroza que los llevó a la Gala del Festival, portando una bandera chilena. Nada muy destacado, de hecho el folclore cada vez más es el pariente pobre de la "fiesta viñamarina".

Hoy en conferencia de prensa, la Eli planteó lo inadecuado de que sean personas ajenas a la música quienes decidan, como parte del jurado, a los ganadores (frente a una consulta sobre la participación de actores y especialmente modelos como jurados). Ahora recién acabo de escuchar en TVN el comentario de Ricarte Soto, que cerró con la frase "Déjenme decirles que yo comparto la opinión de Elizabeth Morris". Simplemente notable, grande Eli !!!

Bueno, aquí se pueden escuchar todas las canciones de la competencia internacional y folclórica. Para mi gusto, la pelea en la internacional debiera estar entre Colombia, Inglaterra e Italia y en folclore entre Argentina, Uruguay y Chile.

Son las 21:59. Me voy a ver la inauguración. Mañana seguimos por el mismo canal.

Jueves 23 de febrero, 19:39 hrs.

Ví a la pasada un pedazo de la obertura y la aparición de Myriam Hernández y Sergio Lagos como animadores. Ningún comentario en especial sobre esto, aparte de decir que Lagos -que en un momento del año pasado ya me había saturado, porque salía hasta en la sopa de la parrilla programática del Trece y se estaba creyendo demasiado el cuento del "gurú de los reality shows en Chile"- ayer me pareció simplemente sólido. Muy bien.

Luego me senté a ver el show de Juan Luis Guerra. Se podría decir que no hubo nada nuevo en el repertorio (aparte, me parece, de dos temas cristianos de su época más reciente), pero aún así me gustó mucho y me trajo muchos recuerdos de los primeros tres años de los noventa (fines del colegio y principios de la universidad). El merengue, la salsa y la bachata de Guerra fueron música de fondo de primeros pololeos, amores de verano por ahí, carretes con amigos, inserción en la vida universitaria, reuniones políticas, trabajos de verano... y anoché con los 4:40 sonó igual que entonces.

De la competencia internacional, debo decir que para mí bajó sus bonos la canción de Italia y subió la de Costa Rica y Chile. Es distinto escuchar la canción que verla interpretada en vivo y eso hace que en mi opinión estos dos países entren a la pelea.

Eso sería, después me quedé dormido y no pude ver ni la competencia folclórica ni a Miranda! Hoy actúa la Eli por primera vez y repite el sábado. Mañana seguimos con los comentarios.

Viernes 24 de febrero, 19:46 hrs.

Ayer abrió José Feliciano, estuvo realmente increíble. Aunque con casi puros temas clásicos y una que otra cosa nueva, me recordó la primera música que escuché al llegar a Chile (y de hecho lo había visto en el '84 cuando estuvo en la Quinta), con la que empecé a conocer y a querer a mi (nuevo) país.

Luego la competencia folclórica. Y se lució la Eli ! Con un tema de melodía muy bella, que parte desde un susurro casi imperceptible hasta un final fuerte y festivo, y contando por cierto con el apoyo del público, tras esuchar la clásica frase "País... Chile", creo que salió muy bien parada de esta primera ronda, sin ser un tema típicamente "festivalero". El sábado es la segunda vuelta. Llevo 3 días tratando de encontrar entradas, pero al parecer no será posible ir, pues está todo agotado. Las entradas devueltas por la bajada de Journey fueron muy pocas. Casi todos las mantuvieron para ver a Kansas. En fin.

Luego el humorista argentino, con momentos divertidos, pero nada del otro mundo para mi gusto.

Después Sin Bandera, un verdadero fenómeno en cuanto a la respuesta del monstruo. Canciones fáciles pero pegajosas. Estoy convencido de que las próximas canciones en mi repertorio guitarrero con los amigos debiera provenir de este grupo.

Y cerró, más allá de las 3 de la mañana, Illapu. Con una formación extraña para los que seguimos al grupo de las caras históricas (aparte de Roberto Márquez y Carlos Elgueta), pero con canciones que inevitablemente emocionan. Partieron con el público en contra (querían más Sin Bandera), con problemas de sonido (no tenían retorno y no sonaba el charango), pero lograron salir airosos.

Así ha sido hasta ahora. Veamos lo que nos depara esta noche de Festival. Y Fuerza Eli para el sábado !

Sábado 25 de febrero, 11:18 hrs.

La verdad, de lo de anoche sólo puedo comentar lo que alcancé de ver de Ahá. Me gustó. Música nostálgica (en realidad este festival ha sido bastante nostálgico en general...), recuerdos ochenteros, y también imágenes de mí iniciando por primera vez este computador en el que escribo, hace casi 3 años, luego de habérselo comprado a mi amigo Nelson (que partía a Barcelona) y encontrármelo repleto de música justamente de Ahá en MP3.

Después, nada que valiera la pena. Entre Los Tigres del Norte y Javier Estrada, opté por apagar el televisor.

En cuanto a la competencia, nada que me impresionara especialmente. En la internacional, Chile con Álvaro Véliz mejoró su interpretación en relación al miércoles. En folclore, Uruguay me gustó.

Hoy a la noche vuelve a actuar la Eli y se eligen a las 3 canciones finalistas del folclore. Fuerza !

Domingo 26 de febrero, 23:23 hrs.

Aprovecho la ventana que deja abierta en estos momentos el latero de Alejandro Fernández para compartir mi relato de lo que fue la noche festivalera de ayer (en todo caso, parece que el público no comparte mi opinión, porque en estos momentos le están entregando la antorcha... de oro... !!).

En fin. Anoche fue verdaderamente mágico. El monstruo se agigantó, le crecieron alas, se vistió de gala y logró emprender el vuelo hasta más allá del recinto de la Quinta Vergara. De hecho, se instaló a beber unas bebidas, cervezas y whiskolas y a comer unas pizzas y papas fritas en el living de mi casa, encarnado en un grupo de amigos y amigas que habíamos estado antes en un matrimonio de otros amigos. La "concha acústica" fue mi televisor, la galucha, mi sillón y mi silla mecedora, y las antorchas... bueno, no había antorchas, pero ánimo no faltó. El backstage durante las tandas comerciales estuvo a cargo mío y de mi guitarra.

A Kansas casi ni lo vimos. Comenzamos a poner atención cuando anunciaron la competencia folclórica. Venía saliendo el Bafona y el monstruo no paraba de exigir, para sorpresa de todos, antorcha de plata, de oro y gaviota para nuestro ballet nacional. Tanto fue, que las representantes de Colombia debieron esperar largos minutos en el escenario a que se aquietaran las aguas, para poder cantar. Luego vino Argentina y luego... Chile con ... Elizabeth Morris...!!! Ovación total en mi living (no sé que pensarían los vecinos de esto...). Aunque con algunos problemas de audio (no sonó la guitarra) estuvo impecable.

De la competencia internacional, nos reimos mucho con la loca de la venezolana y su estribillo de "Cumbia, cumbia reggaetón...". Nada más que nos llamara especialmente la atención. Costa Rica crece y nos parece que se perfila como una de las favoritas.

Después el show de Coco Legrand. Nada que decir. Nos dejó callados y muertos de la risa. Si hasta antes de su aparición combinábamos lo que salía en la tele con conversaciones amenas entre nosotros, chistes al por mayor y una que otra canción de Sin Bandera, Mijares y Los Tres, interpretada caseramente, oyendo al Coco quedamos locos ! Buenísimo. Estuvo dos horas parado solo en el escenario y en ningún momento guateó... espectacular !

Luego anunciaron a los finalistas internacionales y folclóricos. En folclore quedó Colombia, Perú y Chile !!! De inmediato hicimos el intento de mantener un contacto en vivo con los camarines de la Quinta, pero no fue posible. Dejamos entonces en el buzón de voz de mi hermana un saludo eufórico altamente alegrioso.

Ahora en un rato más sale por última vez la Eli con los otros finalistas a cantar (ojalá sea luego, porque ahora sigue cantando el tal Fernández, que parece que se llevó hasta gaviota...) y más tarde se anuncia a el o la ganadora. Todos nuestros buenos deseos para ella ! Suerte y Fuerza !

Lunes 27 de febrero, 10:26 hrs.

GANÓ CHILE !!!

GANÓ LA ELI MORRIS !!!

Después de Fernández y una pausa comercial, se presentaron las tres canciones finalistas. Me pareció que la pelea estaba entre Colombia y Chile. Siguen las canciones internacionales y la actuación de Amaral. Crece la expectación en mi casa. "Vamos a comerciales" anuncian Sergio y Myriam. A la vuelta darán los resultados. Se reinicia la transmisión, el monstruo está ansioso por comenzar a perrear con Daddy Yankee, su reggaetón y su gasolina. Pero yo sólo tengo ansias de conocer el resultado final. "Colombia"... mejór intérprete.... y mejor canción.... CHILE !!! Comienza a sonar el teléfono, son familiares y amigos que quieren compartir su alegría. Anuncian que interpretarán la canción ganadora, pero se largan todos los participantes con "Todas las voces todas" fuera de programa... bellísimo gesto !

Y yo sólo pienso que hace más de 20 años el Festival fue parte de la imagen y el sonido que nos ayudó a conocer y a querer a Chile. Y que ahora ya no somos espectadores de esa imagen, sino que somos parte de ella.

Felicitaciones y un abrazo grande para la Eli !!! Y también para los músicos que la acompañaron: en charango Italo Cartes, en vientos andinos Jovanni Novoa, en vientos andinos y saxo soprano Pedro Villagra y tocando guitarra, José Seves. GRANDES TODOS !!

jueves, 26 de enero de 2006

Del manteo a Ricardo Lagos al triunfo de Michelle Bachelet: ¿Qué cambió en la política chilena?

Hoy hace un calor infernal en Santiago. La temperatura esta semana ha oscilado entre los 34, 35 y hasta 36 grados celsius. Dan ganas de estar todo el día en la playa o la piscina. En cuanto a la política, también hay una sensación térmica de calor, en espera de conocerse los nombres de los integrantes del primer gabinete de la Presidenta Bachelet. Es un buen momento para refrescarnos con algunas reflexiones.

Por una ventaja superior a la esperada, la primera mujer Presidenta de Chile derrotó al candidato de la derecha. En una columna publicada en La Tercera, el economista Eduardo Engel planteó, en base a un análisis de los resultados a nivel de mesas, que "la mitad del incremento de votos de Bachelet entre la primera y segunda vuelta vino de votos de Hirsch, un cuarto de votos de Lavín y Piñera y el cuarto restante de quienes no votaron por ninguno de los candidatos en la primera vuelta". Agrega en su análisis que lo fundamental fue el voto de las mujeres y que los votos del Juntos Podemos no fueron determinantes, porque la ventaja de casi 500.000 votos sobre Piñera es más que los 370.000 votos que obtuvo Hirsch en primera vuelta.

Hay argumentos para todo, también uno podría retrucar que hubiera sido muy diferente como hecho político ganar por 1 punto de diferencia que por los 7 que finalmente se obtuvieron...

Pero la verdad es que esta discusión de expertos no me interesa tanto. Más me llama la atención lo que pasó ese día con la gente común y corriente. Para mi ojo sociológico, resulta más interesante tratar de comprender qué significado hay, no tras el triunfo de Michelle Bachelet en sí mismo, sino tras el verdadero carnaval de euforia popular espontánea que este triunfo gatilló.

En las calles de Santiago y de todo el país se vivió una fiesta multitudinaria. Intuía que algo así podía ocurrir, sobre todo después de asistir al acto de cierre de campaña de Michelle, donde me fue simplemente imposible acceder a la Alameda, por la cantidad de gente que había. Terminamos, con el grupo de compañeras de trabajo con las que andaba, sentándonos en una mesa en la vereda de un pub en la calle Lastarria, alegrando la tarde/noche con unas buenas cervezas y agitando a las masas que marchaban a nuestro rededor con canciones y gritos al por mayor.

El mismo día de la votación pasé la tarde en casa de unos familiares en la comuna de Macul. A las 18:30, cuando dieron el primer cómputo que ya confirmaba la ventaja irreversible de Bachelet, una ola de bocinazos espontáneos comenzó a inundar la calle, mientras la televisión informaba de miles de mujeres y hombres que comenzaban a tomarse la Alameda... como cuando ganó el No en octubre de 1988.

María Fernanda, que con sus ocho años ya comienza a expresar sus opiniones ciudadanas, me pidió una bandera para salir a celebrar con la gente. Y yo, el más bacheletista de todos, no tenía en ese momento el elemento que mi hija requería... salí pues a la sede del comando comunal que estaba a 2 cuadras y tras largas e infructuosas gestiones (porque me decían que ya no les quedaba nada de nada, pues la gente se había llevado todo), conseguí un colorido trozo de plástico con "Bachelet" estampado y un palo de escoba, con lo cual pude hacer realidad la ilusión de mi hijita.

En la noche nos fuimos en auto tocando la bocina, con nuestra bandera de confección artesanal agitada al viento por Marifer en el vidrio trasero, saludando a la multitud reunida en la Plaza Ñuñoa. Al día siguiente, al saludar a la gente de mi trabajo, pude notar una alegría especial en las mujeres.

Pero, las vueltas de la vida, el martes la alegría se convirtió en pena, al enterarme de la absurda partida de Malva Espinosa, colega socióloga y amiga de la Dirección del Trabajo, con quien colaboré en varios estudios sobre temas laborales y sindicales al salir de la Universidad. Esto me hizo pensar en otras mujeres que ya no están, como mis abuelas Olga y mi Nona Nena, a quienes también de algún modo pertenece este triunfo histórico de ver a una mujer encabezando el Estado.

¿Pero cómo se interpreta este triunfo? ¿Qué tendencias hay tras él?

Pensando al respecto, recordé una historia. En diciembre de 1992 yo estaba terminando mi primer año de universidad y en las elecciones para la FEUC (Federación de Estudiantes de la Universidad Católica) ganó en segunda vuelta, por primera vez en la historia, una lista encabezada por el militante socialista Fulvio Rossi (sí, el mismo que actualmente la prensa de espectáculos llama "el metrosexual de la Cámara de Diputados"). La lista de izquierda derrotó a la lista del gremialismo UDI y a la de la Democracia Cristiana.


Esto para la UC era un verdadero golpe histórico simbólico, puesto que desde los tiempos de la Reforma Universitaria a fines de los '60 nunca los estudiantes habían estado encabezados por un grupo de izquierda (bastante heterogéneo internamente, hay que decirlo, pero esa es otra historia).

La cosa es que la celebración fue en la Casa Central. Y yo, con esas ganas de pasar "momentos lindos", propias de todo joven universitario de primer año, partí con un grupo de amigos. La escena en el patio principal de la sede central de la universidad era bastante surrealista.

No sé cuántos seríamos... 500, tal vez 1.000... en un rincón del patio, un grupo de gente cantando a todo chancho canciones de Quilapayún, Inti-Illimani, Santiago del Nuevo Extremo, avivados por garrafas generosas que corrían de mano en mano... en otra esquina, banderas rojas, la mayoría de la Juventud Socialista, pero también alguna hoz y martillo por ahí... en otro lado, jóvenes más rockeros... y más allá, en las bancas del patio, estudiantes declarándose su amor... tambièn había otros individuos solitarios (uno que otro amigo) dormitando, claramente con la caña.

En una especie de mini-escenario improvisado, los miembros de la nueva directiva toman la palabra y agradecen a las masas estudiantiles su apoyo... por los parlantes suena el Venceremos, Un Amor Violento (de Los Tres), El Pueblo Unido y algo de Los Prisioneros... en el aire se siente el olor particular que arroja cierto tipo de hierba al quemarse...

En este panorama, de pronto un locutor anónimo anuncia que está por venir a saludar a la nueva directiva electa de la FEUC el pre-candidato presidencial de la Concertación, Ricardo Lagos. Ese año estaba compitiendo internamente con Eduardo Frei Ruiz-Tagle (quien finalmente fue el nominado) y se consideraba que los resultados de la Católica (un socialista derrotando a la DC y a la derecha) eran una señal favorable para esa coyuntura.

Repentinamente, el "Woodstock pontificio" que estaba teniendo lugar en la oscuridad se vio interrumpido por focos y cámaras de televisión a cargo de registrar este importante saludo.

Lo que nadie previó fue lo que sucedió luego.

Igual como lo hacen las luciérnagas en la noche, cientos de contertulios rodearon a Lagos, atraídos tal vez por la luz de los focos. Algún militante socialista comienza a gritar "Se siente, se siente, Lagos Presidente", pero otro alguien en medio de la multitud grita al mismo tiempo "Manteo a Lagos !". Las masas entendieron el mensaje y, tras seguir durante un rato muy corto el primer llamado, se vuelcan decididamente y con total entusiasmo a la segunda invitación. Unos toman las piernas de Ricardo, otros sus brazos. El pre-candidato se ve sobrepasado. Lo cierto es que todos se vieron sobrepasados. Pero nadie quiere hacerle daño, sólo dar rienda suelta a un impulso lúdico... y le empiezan (bueno, le empezamos...) a hacer un manteo !

"Uno", "dos", "tres", "cuatro", "cinco"... y así hasta llegar al "diez".

Luego, Ricardo Lagos se retiró en silencio, entre pasmado y sorpendido por la experiencia inédita e imprevista que acababa de vivir, y la fiesta en Casa Central continuó hasta el amanecer. Pero nada de esto apareció en la prensa. Sospecho que ningún asesor comunicacional de ese momento pensó que esto podía tener provecho electoral... o tal vez eran tiempos en que la gente quería un presidente fome y serio como Frei. O puede ser que el propio Lagos no quiso que esto trascendiera, pues su imaginario siempre ha sido el del Presidente emblema republicano, Hombre de Estado. Quien sabe...

Lo que me hizo pensar esta historia es que éste es justamente el verdadero cambio.

Vamos, no es que a Michelle uno vaya con un grupo de amigos a darle un manteo a La Moneda, pero perfectamente me la imaginaría contenta haciendo un trencito... y no sería nada grave. La condición de ser como cualquiera, el no sabérselas todas, una cierta dosis (aunque cada vez menor, lo que también es lógico) de informalidad... ese es el verdadero cambio, en cuanto a estilos, en cuanto a estética, que son aspectos no menores de la política moderna.

Por supuesto, sobre contenidos aún falta algún tiempo. Habrá que ver al nuevo gobierno en acción para poder dar una opinión más fundada, pero opino que no hay que mirar en menos lo que el espíritu festivo de la gente nos puede indicar.

jueves, 12 de enero de 2006

Cambio de planes: Una historia de navidad (Parte 2)

-"Bueno sí, efectivamente yo canto... ¿por qué?, ¿de qué se trata?", fue mi respuesta casi instantánea a la misteriosa voz que tenía al otro lado de la línea telefónica.
-"Lo que pasa es que todos los años en vísperas de navidad, en la compañía hay un coro de un Área que se reúne a cantar villancicos para todos los funcionarios. Este año queremos reforzar el coro con gente nueva de otras Áreas y hemos pensado en tí".

Terminada esta frase, hasta el momento la más larga de todo este inesperado diálogo, en cosa de segundos dos imágenes pasaron como relámpagos por mi mente. La primera, de septiembre de 1982. Un grupo de nuevos amigos y amigas chilenas, todos vecinos del barrio de Chorrillos, Viña del Mar, donde vivían mis abuelos nos dejan por debajo de la puerta de la casa una especie de invitación con un dibujo de un niño y una niña sonrientes, entrando a un templo religioso, y con un texto que decía "Pablo y Eli van a misa, los esperamos".

La segunda imagen es de fines de enero de 1993. Al terminar los Trabajos de Verano organizados ese año por la FEUC en la novena región, una compañera de mi comunidad con la que habíamos hecho buenas migas ("la Coco") me regala un cassette de música, en cuyo interior escrito a mano se leía el siguiente mensaje: "Pablo, se nota que el flaquito late en tí".

Probablemente esto no sea nada espectacular, si no es por que yo no soy católico y porque nunca tuve ni he tenido formación religiosa alguna, hasta el punto que -aunque muchos amigos míos se ríen o no les cabe en la cabeza- nunca en la vida he leído la Biblia. Entonces, ante tamañas invitaciones a abrir mi corazón al Señor, no es que me produjeran rechazo, sino que me ocurría algo más básico: no entendía ni jota de lo que me estaban hablando...

Esperé un segundo y le respondí a mi interlocutora:

-"Sí, por supuesto, no hay problema... sólo que espero que sean canciones que me sepa".
-"No te preocupes, tendremos una carpeta con las letras de las canciones impresas, muchas gracias, te pasaste. Te aviso cuando sean los ensayos", me respondió y con eso cerramos la conversación.

Y así vinieron varios días de ensayos y luego, el 22 de diciembre, la gran actuación gran, ante las máximas autoridades y todos los funcionarios -de planta y subcontratistas, ahora que está de moda- de mi pega, todos disfrutando y coreando al unísono las alabanzas al niño que nació en Belén, los recuerdos de los pastorcillos que querían ver a su Rey, historias extrañas como la de los peces en el río que bebían por ver a Dios nacido y otros versos relacionados.

Sí, me sentí un poco raro entonando estas canciones. Recordaba que siempre de niño me gustó la navidad y sus canciones, sólo que en Alemania el himno principal decía algo tan neutro como "Oh Tannenbaum, Oh Tannenbaum, wie grün sind deine blätter" (traducción literal, algo así como: "Oh Pino, Oh Pino, qué verdes son tus hojas"). Pero también me sentí algo reconfortado por poder participar, considerando además que -paradojas de la vida- hubo varios católicos que recibieron la misma llamada pero se excusaron de participar, mientras yo - el ateo oculto- accedía a colaborar.

Así comenzó mi navidad, con algo que para el 80% o quizás el 90% de los chilenos no tiene nada del otro mundo, pero que para mi fue una verdadera experiencia novedosa y revolucionaria en mi vida.

Un amigo me preguntaba cómo se iba a vincular el final de esta historia con la coyuntura política actual. Lamento desilusionarlo: no se relaciona de ningún modo... o tal vez sí. Pensándolo bien, siento que en la idea de país de Michelle Bachelet hay cabida para cosas raras, ideas alejadas del sentido común, enfoques poco convencionales como la de esta historia. En cambio, Sebastián Piñera y la derecha tal vez se reirían con esta historia o no la entenderían, porque en su visión de mundo las cosas sólo pueden ser en blanco y negro. Pero pensándolo bien de nuevo, tal vez esto sea estirar demasiado el chicle, no sé...

¿Alguno de ustedes ha tenido navidades diferentes o extrañas?

martes, 10 de enero de 2006

Cambio de planes: Una historia de navidad (Parte 1)

Desde la fecha que escribí el último mensaje sobre los desafíos de la segunda vuelta para asegurar el triunfo de Michelle Bachelet, el escenario político, a mi parecer, ha ido evolucionando para mejor, hasta el punto que los dos principales periódicos del país -La Tercera y El Mercurio, ambos de derecha- publicaron el domingo encuestas que daban como claro perdedor a Piñera. Por cierto, el "decano de la prensa nacional" manipuló los titulares de la noticia para hacer parecer que habría un "empate técnico" entre ambos candidatos...

Las tareas se han hecho bien, la Concertación y grupos importantes de la izquierda extra-parlamentaria están movilizados en pleno, y Piñera ha ido de más a menos, como se vio en el debate presidencial del pasado miércoles 4 de enero. Si bien por cierto no hay que relajarse, pues falta aún lo más importante (ir a votar el domingo 15 por Michelle) esto ha modificado mi plan original (otra vez, esto al parecer es una constante, si no lean el primer párrafo de mi mensaje inaugural en la blogosfera !!)

No haré ningún pronóstico pre-electoral y volveré en cambio con un análisis del escenario político post-15 de enero, cuando ya tengamos a la primera mujer Presidente de la República de nuestra historia.

¿Y a qué viene la foto, se dirán ustedes?
Esta es la historia que hoy quiero contarles.

Todo comenzó cuando a mediados de diciembre, sentado yo en mi escritorio de la pega, suena el teléfono.

- "Aló, ¿con Pablo Morris?" me habló una voz femenina.
- "Sí, con él", contesté.
- "Te estamos llamando de Recursos Humanos... para hacerte una consulta".

Durante los puntos suspensivos mi sorpresa iba en aumento, ¿qué misteriosa noticia tendría que comunicarme esta persona?

- "Cuéntame, ¿sobre qué sería?", le dije.
- "¿Tú cantas, no es cierto?

Mi sorpresa seguía creciendo, aunque no me molestó para nada que me identificaran por mi gusto por la música y especialmente por cantar.

Continuará mañana en este mismo canal...