"Todos vuelven a la tierra en que nacieron, al embrujo incomparable de su sol" dice un famoso vals peruano y es muy cierto y necesario. Cuando además resulta que ese lugar es el desierto, es bello constatar que de esa aridez y sequedad puede brotar perfectamente -incluso desde la soledad y el dolor- una flor hermosa.
Entonces, tiene sentido mirar ese retorno al origen como lo canta Illapu: "Tierra mía, volveré para florecer..."
De todo un poco... relatos, historias, artículos, opiniones, crónicas, análisis, visiones, enfoques, ideas para los amigos, Chile y el mundo.
sábado, 26 de marzo de 2016
viernes, 25 de marzo de 2016
Requiem: Kyrie y Dies Irae (W.A.Mozart)
Mi padre me llevó a ver esto. Las palabras sobran, sólo debe escucharse...
viernes, 26 de febrero de 2016
Seru Giran - Desarma y Sangra
Dedicada a Rodrigo Salcedo Hansen, amigo y compañero de la generación '92 de sociología UC.
Los médicos le dijeron que se preparara para una corta vida por un problema congénito al corazón. Vivió 46 y dejó legado, familia y recuerdos de amistad profunda en todos quienes lo conocieron.
Buen viaje Salsa.
Los médicos le dijeron que se preparara para una corta vida por un problema congénito al corazón. Vivió 46 y dejó legado, familia y recuerdos de amistad profunda en todos quienes lo conocieron.
Buen viaje Salsa.
martes, 24 de febrero de 2015
De nuevo Viña, de nuevo Eli
Hace casi 10 años, la Elizabeth Morris -sin sponsor, sin manager, sin cuña ni carta de recomendación- presentó una canción para participar del Festival de Viña... y ganó.Canción de Agua y Viento (2005)
Voy caminando en soledad
por un sendero ya olvidado,
buscando huellas de otra edad,
signos eternos enterrados.
Sobre las alas de un picaflor,
vuelo cantándole a los vientos.
Gotita de agua es mi corazón,
viaja en el río de los tiempos
para pedirle una canción a la vertiente del sereno.
Traigo en ofrenda quínoa y maíz,
rayos de plata en luna nueva,
un manto rojo que yo tejí
y hojas sagradas de la tierra,
para pedirle una canción a la vetiente del sereno.
Bajo la noche, en la oscuridad,
oigo tu canto azul manantial.
Brotan susurros hasta mi voz,
late conmigo tu corazón.
Vuelve la luz y el amanecer,
pinta de verde mi silencio.
Otro paisaje llevo en la piel
y una canción de agua y viento.
Entonces, eso me motivó a ponerme a escribir. Pasó casi una década, ella siguió componiendo, creando, cantando, inclaudicable y completamente fiel a su voz interior. Creció sin dejar de ser la que era.
Yo escribí, dejé de escribir y volví a escribir. Corrió agua bajo el puente. Y las letras honestas y corajudas de mi hermana siguen sonando con vigencia eterna. Ahora vuelve a la carga en Viña 2015. Y yo escribo de nuevo.
La Mejicana (2015)
martes, 27 de enero de 2015
Son tus perjúmenes, mujer
En ese tiempo, había visto partir en un cohete -y regresar del espacio en una cápsula colgando de un paracaidas gigante- al primer cosmonauta alemán. Sigmund Jähn había experienciado con un compañero de viaje soviético el milagro de observar por una ventanilla la redondez de la tierra girando sobre su eje.
También había participado de unas curiosas y poco efectivas clases de cueca, dictadas por un chileno alto, flaco y bigotudo en una sala subterránea del block de departamentos de la Koroljowstrasse, en Potsdam Am Stern.
Había sido testigo de múltiples reuniones socio-políticas-culturales-amistosas de mis padres en casa, con la oreja bien pará..., las que inevitablemente terminaban con guitarreo y con adultos grabando misteriosos mensajes ante una cassetera para "el interior", quien sabe con qué destino.
Entre juegos y amistades infantiles, había recibido y escrito postales, dibujos y cartas (muchas cartas...) en papel y a mano, que habían atravesado fronteras, mares y montañas, procedentes de distintos sitios. Yo estudiaba aplicadamente estos lugares extraños de origen, en un libro gordo alemán que incluía todos los países y capitales del mundo.
Sin embargo, entre tanto estímulo, faltaba una pieza para poder construir mi imagen de América Latina, continente lejano y misterioso al que decían pertenecía Chile. Era el año 1980 y yo escuchaba conversaciones de adultos sobre una tal Nicaragua, los cachorros de Sandino, el Frente Sandinista... los rumores que yo no entendía bien -pero sí registraba- hablaban de guerrilleros, de liberación nacional, del fin de la opresión, de campañas de alfabetización, y yo me imaginaba en mi mente infantil a unos superhéroes entrando victoriosos por las calles de Santiago...
En ese ambiente, un día llegó a mi casa un disco de vinilo cantado por un tal Carlos Mejía Godoy. Este señor, con unos tales "de Palacagüina" decía ser la voz y banda sonora de la revolución sandinista, y pasaba de gira por la RDA, actuando en el hoy derrumbado Palast der Republik. El disco, que mi padre oía religiosamente, traía canciones de batalla que alimentaron mi imaginario de 6 años de edad, como podía hacerlo "La Vuelta al mundo en 80 días" de Julio Verne o "Sandokán" de Emilio Salgari.
Pero no fue en el canto de batalla y revolución donde me conecté con la patria grande latinoamericana (también me conmovió pero era otra cosa), sino en una canción simple, pegajosa y que en recitados entre estrofas mencionaba a personajes de nombres tan extraños como Baltazar Nicoya, Espiridión Pichincha, Mincho Calandraca o Cástulo Huendica. Esto me quedó grabado como anticipo de lo que descubriría años más tarde en las letras del realismo mágico. Ahí estaba, frente a mí, la puerta abierta del mundo nuestro, ese que también latía subrepticiamente en mis venas de niño, residente del primer mundo, pasajero del tercero.
Son tus perjúmenes, mujer.
También había participado de unas curiosas y poco efectivas clases de cueca, dictadas por un chileno alto, flaco y bigotudo en una sala subterránea del block de departamentos de la Koroljowstrasse, en Potsdam Am Stern.
Había sido testigo de múltiples reuniones socio-políticas-culturales-amistosas de mis padres en casa, con la oreja bien pará..., las que inevitablemente terminaban con guitarreo y con adultos grabando misteriosos mensajes ante una cassetera para "el interior", quien sabe con qué destino.
Entre juegos y amistades infantiles, había recibido y escrito postales, dibujos y cartas (muchas cartas...) en papel y a mano, que habían atravesado fronteras, mares y montañas, procedentes de distintos sitios. Yo estudiaba aplicadamente estos lugares extraños de origen, en un libro gordo alemán que incluía todos los países y capitales del mundo.
Sin embargo, entre tanto estímulo, faltaba una pieza para poder construir mi imagen de América Latina, continente lejano y misterioso al que decían pertenecía Chile. Era el año 1980 y yo escuchaba conversaciones de adultos sobre una tal Nicaragua, los cachorros de Sandino, el Frente Sandinista... los rumores que yo no entendía bien -pero sí registraba- hablaban de guerrilleros, de liberación nacional, del fin de la opresión, de campañas de alfabetización, y yo me imaginaba en mi mente infantil a unos superhéroes entrando victoriosos por las calles de Santiago...
En ese ambiente, un día llegó a mi casa un disco de vinilo cantado por un tal Carlos Mejía Godoy. Este señor, con unos tales "de Palacagüina" decía ser la voz y banda sonora de la revolución sandinista, y pasaba de gira por la RDA, actuando en el hoy derrumbado Palast der Republik. El disco, que mi padre oía religiosamente, traía canciones de batalla que alimentaron mi imaginario de 6 años de edad, como podía hacerlo "La Vuelta al mundo en 80 días" de Julio Verne o "Sandokán" de Emilio Salgari.
Pero no fue en el canto de batalla y revolución donde me conecté con la patria grande latinoamericana (también me conmovió pero era otra cosa), sino en una canción simple, pegajosa y que en recitados entre estrofas mencionaba a personajes de nombres tan extraños como Baltazar Nicoya, Espiridión Pichincha, Mincho Calandraca o Cástulo Huendica. Esto me quedó grabado como anticipo de lo que descubriría años más tarde en las letras del realismo mágico. Ahí estaba, frente a mí, la puerta abierta del mundo nuestro, ese que también latía subrepticiamente en mis venas de niño, residente del primer mundo, pasajero del tercero.
Son tus perjúmenes, mujer.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Esperanza de Valparaíso
Palabras, recuerdos, canciones...
Acto en Homenaje a Mario Morris, asesinado en Pisagua el 11 de octubre de 1973.
12 de octubre de 2014, Cerro Esperanza, Valparaíso, Chile.
Acto en Homenaje a Mario Morris, asesinado en Pisagua el 11 de octubre de 1973.
12 de octubre de 2014, Cerro Esperanza, Valparaíso, Chile.
lunes, 14 de abril de 2014
viernes, 11 de abril de 2014
Silvio Rodríguez - Hallazgo de las piedras
El mundo entra por la puerta
con mil sabores que no puedo recordar.
Cómo ha crecido lo que miro:
los viejos ruidos ya no sirven para hablar.
Ya descubrí los ascensores,
los cines y las construcciones,
la fosforera y el avión.
Y otras cosas que conozco bien,
que cuando niño no sabía observar
(entonces no necesitaba:
con los juegos siempre basta para comprender).
Crecí parejo como un cielo
lleno de objetos que brillaban con el sol,
como vivir frente a un espejo
y no saberlo hasta tocarme y verme yo.
Y todo crece en cada libro,
en cada cinta, en cada cuento,
en cada vista alrededor.
Y es doloroso aprender a vivir:
todo profana la atención vital.
Hay tantas luces en la sala,
tanta gente que nos llama, que no se oye nada.
Este pedazo de la Historia
es aguerrido para ver y reposar.
Parece que es definitivo:
se rompe todo y todo vuelve a comenzar.
(1968)
con mil sabores que no puedo recordar.
Cómo ha crecido lo que miro:
los viejos ruidos ya no sirven para hablar.
Ya descubrí los ascensores,
los cines y las construcciones,
la fosforera y el avión.
Y otras cosas que conozco bien,
que cuando niño no sabía observar
(entonces no necesitaba:
con los juegos siempre basta para comprender).
Crecí parejo como un cielo
lleno de objetos que brillaban con el sol,
como vivir frente a un espejo
y no saberlo hasta tocarme y verme yo.
Y todo crece en cada libro,
en cada cinta, en cada cuento,
en cada vista alrededor.
Y es doloroso aprender a vivir:
todo profana la atención vital.
Hay tantas luces en la sala,
tanta gente que nos llama, que no se oye nada.
Este pedazo de la Historia
es aguerrido para ver y reposar.
Parece que es definitivo:
se rompe todo y todo vuelve a comenzar.
(1968)
jueves, 9 de enero de 2014
Payo Grondona
Hay un planeta donde la gallá se junta a hacer amistades, componer el mundo, canturrear, caminar y pololear con vista al mar. Ahí, los sueños, proyectos, amores y tincadas se echan a andar al fragor de una paila marina en la costanera rumbo a las Torpederas. Para animar la conversa, hay vino tinto y blanco, pal gusto de cada cual. No hay persecuciones, muertos ni cárceles secretas.
En ese lugar, todas las noches canta, con varios más, el Payo Grondona. Y puta que es ingenioso, que canta bonito y que se pasa bien...
En ese lugar, todas las noches canta, con varios más, el Payo Grondona. Y puta que es ingenioso, que canta bonito y que se pasa bien...
lunes, 16 de diciembre de 2013
Experimento natural: evolución de votación en una mesa de Providencia
Estos son los resultados oficiales en la Mesa 152V del Campus Oriente, Providencia, en la elección municipal 2012, primera vuelta presidencial 2013 y segunda vuelta presidencial, mismo año.
Misma mesa, padrón esencialmente igual (salvo pocos cambios), un año de diferencia entre elecciones... ¿cómo interpretar los cambios de preferencias electorales? ¿de dónde saca sus 10 votos de crecimiento Matthei respecto de Labbé? ¿y los casi 20 votos que aumenta entre primera y segunda vuelta?
Por otro lado, ¿cómo explicar los 60 votos más de Errázuriz en comparación con Bachelet? ¿quienes son los 33 votantes que no manifestaron preferencia válida en segunda vuelta pero sí lo hicieron en primera?
Se aceptan con interés sus interpretaciones.
Misma mesa, padrón esencialmente igual (salvo pocos cambios), un año de diferencia entre elecciones... ¿cómo interpretar los cambios de preferencias electorales? ¿de dónde saca sus 10 votos de crecimiento Matthei respecto de Labbé? ¿y los casi 20 votos que aumenta entre primera y segunda vuelta?
Por otro lado, ¿cómo explicar los 60 votos más de Errázuriz en comparación con Bachelet? ¿quienes son los 33 votantes que no manifestaron preferencia válida en segunda vuelta pero sí lo hicieron en primera?
Se aceptan con interés sus interpretaciones.
martes, 15 de octubre de 2013
Teoría de juegos y clasificación de Chile
Está claro, Chile tiene que empatar o ganar para clasificar. Depende sólo de sí mismo.
Uruguay depende de una combinatoria de otros resultados, que pasan fundamentalmente por recibir una "ayudita" de Argentina y de Ecuador. Pero la mayor probabilidad es que deba esperar al repechaje con Jordania.
¿De qué depende Uruguay? De que Argentina pierda ante ellos por 4 goles de diferencia (al menos) y que Ecuador le gane a Chile en Santiago. Esta combinación tiene una baja probabilidad, y, por lo tanto,implicaría incentivos muy poderosos como para que Argentina y Ecuador decidieran jugar pensando en Uruguay y no en sí mismos.
Uruguay depende de una combinatoria de otros resultados, que pasan fundamentalmente por recibir una "ayudita" de Argentina y de Ecuador. Pero la mayor probabilidad es que deba esperar al repechaje con Jordania.
¿De qué depende Uruguay? De que Argentina pierda ante ellos por 4 goles de diferencia (al menos) y que Ecuador le gane a Chile en Santiago. Esta combinación tiene una baja probabilidad, y, por lo tanto,implicaría incentivos muy poderosos como para que Argentina y Ecuador decidieran jugar pensando en Uruguay y no en sí mismos.
Argentina ayuda a Uruguay (pierde por 4 goles o más)
|
Argentina no ayuda a Uruguay
(cualquier otro resultado)
|
|
Ecuador perjudica a Chile
(le gana en Santiago)
|
(Clasifica Uruguay,
Chile repechaje)
|
(Clasifica Chile,
Uruguay
repechaje)
|
Ecuador no perjudica a Chile
(empata o pierde)
|
(Clasifica Chile,
Uruguay
repechaje)
|
(Clasifica Chile,
Uruguay
repechaje)
|
De modo que Chile hoy clasifica al Mundial. Y si no clasifica, es para sospechar... o justo se dio la muy poco probable combinación de un partido jugado terriblemente mal, sumado a una confabulación de factores adversos externos... cosas que a Chile no le pasan.
sábado, 12 de octubre de 2013
Bienaventurados (Joan Manuel Serrat)
La vida te la dan, pero no te la regalan.
La vida se paga por más que te pene.
Así ha sido desde que Dios echó al hombre del Edén,
por confundir lo que está bien con lo que le conviene.
Si a plazos, o al contado, la vida pasa factura,
rebaña y apura hasta las migajas.
Que, si en cada alegría hay una amargura,
todo infortunio esconde alguna ventaja.
Bienaventurados los necios
que se arriesgan a prestar consejos
porque serán sabios a costa
de los errores ajenos.
Bienaventurados los pobres
porque saben, con certeza,
que no ha de quererles nadie por sus riquezas.
Bienaventurados los adictos a emociones fuertes
porque corren buenos tiempos para la gente marchosa.
Bienaventurados los dueños del poder y la gloria
porque pueden informarnos de qué va la cosa.
Bienaventurados los que alcanzan la cima
porque será cuesta abajo el resto del camino.
Bienaventurados los que catan el fracaso
porque reconocerán a sus amigos.
En cualquier circunstancia, por lastimosa que sea,
busca la manera de comer perdices;
que, a pesar de lo alto que nos coloquen el listón,
hay que brincar, con la intención de ser felices.
Bienaventurados los castos
porque tienen la gracia divina
y la ocasión de dejar de serlo
a la vuelta de la esquina.
Bienaventurados los que aman
porque tienen a su alcance
más de un cincuenta por ciento de un gran romance.
Bienaventurados los que están en el fondo del pozo
porque de ahí en adelante
sólo cabe ir mejorando.
Bienaventurados los que presumen de sus redaños
porque tendrán ocasiones
para demostrarlo.
Bienaventurados los que contrajeron deudas
porque alguna vez alguien hizo algo por ellos.
Bienaventurados los que lo tienen claro
porque de ellos es el reino de los ciegos.
La vida se paga por más que te pene.
Así ha sido desde que Dios echó al hombre del Edén,
por confundir lo que está bien con lo que le conviene.
Si a plazos, o al contado, la vida pasa factura,
rebaña y apura hasta las migajas.
Que, si en cada alegría hay una amargura,
todo infortunio esconde alguna ventaja.
Bienaventurados los necios
que se arriesgan a prestar consejos
porque serán sabios a costa
de los errores ajenos.
Bienaventurados los pobres
porque saben, con certeza,
que no ha de quererles nadie por sus riquezas.
Bienaventurados los adictos a emociones fuertes
porque corren buenos tiempos para la gente marchosa.
Bienaventurados los dueños del poder y la gloria
porque pueden informarnos de qué va la cosa.
Bienaventurados los que alcanzan la cima
porque será cuesta abajo el resto del camino.
Bienaventurados los que catan el fracaso
porque reconocerán a sus amigos.
En cualquier circunstancia, por lastimosa que sea,
busca la manera de comer perdices;
que, a pesar de lo alto que nos coloquen el listón,
hay que brincar, con la intención de ser felices.
Bienaventurados los castos
porque tienen la gracia divina
y la ocasión de dejar de serlo
a la vuelta de la esquina.
Bienaventurados los que aman
porque tienen a su alcance
más de un cincuenta por ciento de un gran romance.
Bienaventurados los que están en el fondo del pozo
porque de ahí en adelante
sólo cabe ir mejorando.
Bienaventurados los que presumen de sus redaños
porque tendrán ocasiones
para demostrarlo.
Bienaventurados los que contrajeron deudas
porque alguna vez alguien hizo algo por ellos.
Bienaventurados los que lo tienen claro
porque de ellos es el reino de los ciegos.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Los golpes
El primer golpe está en la memoria pero no lo recuerdo. 1973. Adentro, el calor del útero donde yo estaba lanzado a ser. Un poco más allá, afuera, el eco del dolor aplicado sobre chilenos como papá. Entre ambas capas, marinos de cara pintada y uniforme apuntando a mamá y hermanita. El viejo puerto de testigo.
El segundo golpe fue el de 1983. Nueva hermana comenzando a crecer, recién conociendo Chile y guardando el exilio en mi silencio. El calor de los abuelos, la brisa viñamarina y spots de televisión celebrando la "gesta libertadora" del once. Adentro, el alemán chilenizado, afuera, crisis, cacerola, rebelión y represión.
El tercer golpe ya fue en Santiago. 1993, la universidad, la democracia, ejercicios de enlace, dirigencia estudiantil, todo pasando adentro, algo menos que todo, pero casi, pasando afuera.
El cuarto golpe, el de 2003. 30 años, apertura de Morandé 80. Un libro, cambios de casa, ya casado, con hija violinista creciendo, familia en expansión. A través de la sociología se van hilando las piezas del rompecabezas nacional futuro pero el pasado no termina de pasar.
Y el quinto, el de hoy y mañana. El que está por construirse. El que gracias a la memoria colectiva de las nuevas generaciones, independientemente de puntos de vista, pugna para que esta historia no se repita, para construir la patria justa de todos. Para que la sangre derramada no haya sido en vano y, ahora sí, las anchas alamedas se abran.
sábado, 1 de diciembre de 2012
"Te invito a caminar", cómo nació una canción
"¿No necesitan un jingle?"
Yo le había escrito a varios amigos, conocidos en esos tiempos por su intensa actividad en el ciberespacio, para pedirles su opinión sobre el sitio de campaña que acabábamos de lanzar al aire. Y esta fue la respuesta que recibí de Carlos Smith...
Aunque no era para eso que había escrito, mi respuesta espontánea fue "pero claro, qué buena idea, hasta yo me ofrezco para cantar". Así de simple fue, nada planificado ni complejo.
Comuniqué el ofrecimiento al google group del comando y de inmediato solicitamos la primera tarea, escribir la letra. El texto original lo escribió Camilo Brodsky y luego lo editó y adaptó Carlos Smith. Nos juntamos unos días después en mi casa y Carlos llegó con su propuesta de canción, que llevaba música en ritmo cumbianchero. Luego de unas horas de darle vueltas, este ritmo sería convertido en vals, a sugerencia mía...¿por qué? no sé, es posible que algo del espíritu valparaiseño se colara en esta idea.
El propio Manuel Guerrero se sumó a acompañar en guitarra las primeras versiones, mientras Karen Aliaga acompañaba con el cajón y los cuatro (Karen, Manuel, Carlos y yo) hacíamos las voces y coros. La canción en su versión original luego fue fogueada en vivo en algunos actos de campaña.
Hay que decir que algunos cercanos a la campaña no estaban del todo convencidos del ritmo. Que era muy de peña, muy folclórico, medio tristón, que estaba bien, pero no era un jingle de campaña... y es que en realidad no lo era (cosa de la que nos dimos cuenta después) pero había tanto corazón y ganas puestas que por supuesto seguimos adelante con el concepto.
Cuando ya tuvimos una primera versión más o menos redonda (y en un tono más alto porque le habíamos puesto cejillo en el segundo espacio), se la mostramos a Elizabeth Morris y José Seves, quienes se sumaron con arreglos que le dieron fuerza al tema. Ambos se sintieron convocados por el discurso y el estilo de campaña de Manuel, y además les gustó la idea general de la canción, de modo que pusieron todo su oficio y sensibilidad al servicio de dar más carácter a "Te invito a caminar", pensando en una canción de campaña. José con un arreglo para el bajo que marca el ritmo y le da carácter a la canción y Eli con un arreglo para guitarra y cajón peruano que hace volar la melodía, con una cadencia y gracia a ratos sorprendente y contraintiuitiva.
Luego vino la grabación final con la distribución de las voces: parto yo de solista, sigue Carlos, luego se suman Karen, Eli y Rodrigo Roco al coro, para rematar con frases solistas de Eli, Carlos y la potencia de José en "Yo voto Manuel Guerrero, vamos amigo".
La canción así acompañó todas las salidas a terreno de la recta final, colándose en los oídos y memoria de muchos y muchas, adultos, jóvenes y niños, con quienes nos encontramos por esos días en las calles de Ñuñoa.
El proceso de grabación en estudio fue realizado por Ignacio Rodríguez (una parte en la casa de los Seves Morris y otra en el hotel Cap Ducal de Providencia) quien luego mezcló en 8 versiones sucesivas hasta llegar a la definitiva, en un trabajo que realizamos durante varios días por mail entre Carlos, él y yo.
Los registros iniciales de la canción fueron filmados con cámara casera por Sebastián Troncoso, y luego los videoclips definitivos por el cineasta Sebastián Moreno, quien acompañó la campaña mientras tomaba imágenes para un documental que comenzaba a preparar sobre la historia de Manuel. En los videoclips se incluyeron fotografías y elementos gráficos creados por Leonardo Infante y Diego Olivares.
Cuando estuvo terminada, la canción también se ocupó en un extracto de 30 segundos, donde canta José, seguido por la voz del locutor Jaime Davagnino anunciando que "Llegó el momento" de votar por Manuel D-22, una semana antes del día de la elección. Este clip sonó en el extranjero gracias a internet y en algunas pocas radios locales por esos días.
La campaña terminó, ganamos, y la canción quedó allí para la historia, esperando el momento tal vez de renacer en nuevas melodías.
Aquí puedes ver la lista de reproducción con la secuencia cronológica completa en formato audiovisual-
Yo le había escrito a varios amigos, conocidos en esos tiempos por su intensa actividad en el ciberespacio, para pedirles su opinión sobre el sitio de campaña que acabábamos de lanzar al aire. Y esta fue la respuesta que recibí de Carlos Smith...
Aunque no era para eso que había escrito, mi respuesta espontánea fue "pero claro, qué buena idea, hasta yo me ofrezco para cantar". Así de simple fue, nada planificado ni complejo.
Comuniqué el ofrecimiento al google group del comando y de inmediato solicitamos la primera tarea, escribir la letra. El texto original lo escribió Camilo Brodsky y luego lo editó y adaptó Carlos Smith. Nos juntamos unos días después en mi casa y Carlos llegó con su propuesta de canción, que llevaba música en ritmo cumbianchero. Luego de unas horas de darle vueltas, este ritmo sería convertido en vals, a sugerencia mía...¿por qué? no sé, es posible que algo del espíritu valparaiseño se colara en esta idea.
El propio Manuel Guerrero se sumó a acompañar en guitarra las primeras versiones, mientras Karen Aliaga acompañaba con el cajón y los cuatro (Karen, Manuel, Carlos y yo) hacíamos las voces y coros. La canción en su versión original luego fue fogueada en vivo en algunos actos de campaña.
Hay que decir que algunos cercanos a la campaña no estaban del todo convencidos del ritmo. Que era muy de peña, muy folclórico, medio tristón, que estaba bien, pero no era un jingle de campaña... y es que en realidad no lo era (cosa de la que nos dimos cuenta después) pero había tanto corazón y ganas puestas que por supuesto seguimos adelante con el concepto.
Cuando ya tuvimos una primera versión más o menos redonda (y en un tono más alto porque le habíamos puesto cejillo en el segundo espacio), se la mostramos a Elizabeth Morris y José Seves, quienes se sumaron con arreglos que le dieron fuerza al tema. Ambos se sintieron convocados por el discurso y el estilo de campaña de Manuel, y además les gustó la idea general de la canción, de modo que pusieron todo su oficio y sensibilidad al servicio de dar más carácter a "Te invito a caminar", pensando en una canción de campaña. José con un arreglo para el bajo que marca el ritmo y le da carácter a la canción y Eli con un arreglo para guitarra y cajón peruano que hace volar la melodía, con una cadencia y gracia a ratos sorprendente y contraintiuitiva.
Luego vino la grabación final con la distribución de las voces: parto yo de solista, sigue Carlos, luego se suman Karen, Eli y Rodrigo Roco al coro, para rematar con frases solistas de Eli, Carlos y la potencia de José en "Yo voto Manuel Guerrero, vamos amigo".
La canción así acompañó todas las salidas a terreno de la recta final, colándose en los oídos y memoria de muchos y muchas, adultos, jóvenes y niños, con quienes nos encontramos por esos días en las calles de Ñuñoa.
El proceso de grabación en estudio fue realizado por Ignacio Rodríguez (una parte en la casa de los Seves Morris y otra en el hotel Cap Ducal de Providencia) quien luego mezcló en 8 versiones sucesivas hasta llegar a la definitiva, en un trabajo que realizamos durante varios días por mail entre Carlos, él y yo.
Los registros iniciales de la canción fueron filmados con cámara casera por Sebastián Troncoso, y luego los videoclips definitivos por el cineasta Sebastián Moreno, quien acompañó la campaña mientras tomaba imágenes para un documental que comenzaba a preparar sobre la historia de Manuel. En los videoclips se incluyeron fotografías y elementos gráficos creados por Leonardo Infante y Diego Olivares.
Cuando estuvo terminada, la canción también se ocupó en un extracto de 30 segundos, donde canta José, seguido por la voz del locutor Jaime Davagnino anunciando que "Llegó el momento" de votar por Manuel D-22, una semana antes del día de la elección. Este clip sonó en el extranjero gracias a internet y en algunas pocas radios locales por esos días.
La campaña terminó, ganamos, y la canción quedó allí para la historia, esperando el momento tal vez de renacer en nuevas melodías.
Aquí puedes ver la lista de reproducción con la secuencia cronológica completa en formato audiovisual-
¿Es real la indiferencia de los jóvenes hacia la política?
Artículo publicado el 25/12/12 en El Mostrador. Link original: http://www.elmostrador.cl/opinion/2012/11/25/es-real-la-indiferencia-de-los-jovenes-hacia-la-politica/
La alta abstención de las últimas municipales volvió a exponer la compleja relación que existe entre juventud y política. Al garantizar una cobertura del 100% de los mayores de 18 años, se creyó que la ley de inscripción electoral y voto voluntario, rejuvenecería, en la práctica, un universo envejecido de votantes. Sin embargo, esos casi 5 millones de nuevos chilenos y chilenas con derecho a sufragio, nacidos en su mayoría después del plebiscito del ‘88, marcaron poco o nada a la hora de hacer con su potencial electoral, una real diferencia.
Qué está pasando con ellos entonces, es la gran pregunta que ronda entre analistas, expertos y líderes sociales. Si bien estudios cualitativos realizados el primer semestre de este año nos anticiparon algo de tal comportamiento en las urnas, también nos dejaron pistas para aventurar respuestas o hipótesis que podrían desmitificar la idea instalada por varios análisis que sostienen la indiferencia de los jóvenes por participar en política.
Ya lo habían dicho los números. La mayoría de los jóvenes chilenos entre 15 y 29 años sí participa en organizaciones, pero no en aquellas asociadas convencionalmente al mundo adulto con membrecía formal y estructura jerarquizada, sino en agrupaciones más horizontales e informales, con menor deber de “militancia” permanente. 47% en grupos deportivos, 23% en comunidades virtuales, 21% en grupos culturales y 18% en agrupaciones de voluntariado, entre otros. (Fuente ENJUV 2010).
La masiva participación estudiantil de secundarios y universitarios en las marchas del año pasado también es prueba de esa motivación por movilizarse con capacidad de transformación y opinión. Una encuesta que realizáramos unos meses atrás, nos permitió inferir que la mitad de los estudiantes de Enseñanza Media de la Región Metropolitana se hizo parte en alguna marcha o paro estudiantil, un tercio en tomas de establecimientos y otro tanto, participó de la heterogénea gama de acciones de protesta y asociatividad desplegadas. ¿Recuerdan las asambleas, carnavales, flashmobs o besatones? Son distintos reflejos, cada uno en su estilo, del significativo interés juvenil por participar de los asuntos públicos; a veces representando sus demandas, otras, ayudando a su comunidad con acciones sociales o generando espacios de encuentro; o simplemente buscando expresar sus identidades en construcción en el espacio público.
Pero sin embargo no votaron en las municipales y, aunque es probable que las presidenciales convoquen más su interés, no hay ninguna certeza que asistan a las urnas en 2013… ¿Por qué?
Si bien la mayoría de los jóvenes (43%) valora la democracia como sistema de gobierno (ENJUV 2010), existe una opinión negativa que cruza las instituciones sociales. No le creen a los parlamentarios ni al poder judicial ni al gobierno. Su alta desconfianza hacia “los políticos” está asociada a una fuerte sensación de marginalidad respecto a las decisiones que se toman. No son considerados ni escuchados. A una escala menor, no es gratuito que muchos secundarios prefieran organizarse en asambleas en vez de centros de alumnos, por ejemplo. La encuesta a secundarios antes citada, muestra que pese a que un 80% de ellos tienen centro de alumnos en sus establecimientos, sólo un 40% se siente representado y menos de un 20% participa de ellos.
Así, ¿qué podría motivar a un(a) joven a participar de alguna institución tradicional? Claramente la participación político-electoral no ha logrado perfilarse como algo que pudiera cubrir sus expectativas de movilidad social y sentido de pertenencia y acogida. Para ello, qué duda cabe, se requieren cambios institucionales profundos. Y aquí, los mismos jóvenes parecen trazarnos un posible derrotero: es necesario con urgencia desarrollar espacios de formación para la democracia. El vacío en ese ámbito es negativo cuando los jóvenes reconocen recibir abundante información sobre asuntos políticos y de coyuntura en general. Ven televisión, leen en internet y escuchan radio. Información no les falta. Sin embargo, un decidor 80% quisiera recibir mejor educación cívica en la escuela y cerca del 60% piensa que votar podría ser un factor de cambio social. Al mismo tiempo, sólo un tercio conversa de política con su familia y menos del 10% formaría parte de un partido político. ¿El interés por “la” política existe? Sí, el problema parecieran ser “los políticos” y su forma de practicarla.
Aunque puede ser importante, los jóvenes no requieren que se les enseñe a cómo votar o cómo operar en nuestro actual sistema político. Menos aún, aprender a hablar el lenguaje político. Lo que piden es que leamos lo que nos están diciendo sin su voto, y a cómo canalizar sus deseos de participación en un sistema político que sea capaz de escuchar los nuevos giros de su propio idioma.
La alta abstención de las últimas municipales volvió a exponer la compleja relación que existe entre juventud y política. Al garantizar una cobertura del 100% de los mayores de 18 años, se creyó que la ley de inscripción electoral y voto voluntario, rejuvenecería, en la práctica, un universo envejecido de votantes. Sin embargo, esos casi 5 millones de nuevos chilenos y chilenas con derecho a sufragio, nacidos en su mayoría después del plebiscito del ‘88, marcaron poco o nada a la hora de hacer con su potencial electoral, una real diferencia.
Qué está pasando con ellos entonces, es la gran pregunta que ronda entre analistas, expertos y líderes sociales. Si bien estudios cualitativos realizados el primer semestre de este año nos anticiparon algo de tal comportamiento en las urnas, también nos dejaron pistas para aventurar respuestas o hipótesis que podrían desmitificar la idea instalada por varios análisis que sostienen la indiferencia de los jóvenes por participar en política.
Ya lo habían dicho los números. La mayoría de los jóvenes chilenos entre 15 y 29 años sí participa en organizaciones, pero no en aquellas asociadas convencionalmente al mundo adulto con membrecía formal y estructura jerarquizada, sino en agrupaciones más horizontales e informales, con menor deber de “militancia” permanente. 47% en grupos deportivos, 23% en comunidades virtuales, 21% en grupos culturales y 18% en agrupaciones de voluntariado, entre otros. (Fuente ENJUV 2010).
La masiva participación estudiantil de secundarios y universitarios en las marchas del año pasado también es prueba de esa motivación por movilizarse con capacidad de transformación y opinión. Una encuesta que realizáramos unos meses atrás, nos permitió inferir que la mitad de los estudiantes de Enseñanza Media de la Región Metropolitana se hizo parte en alguna marcha o paro estudiantil, un tercio en tomas de establecimientos y otro tanto, participó de la heterogénea gama de acciones de protesta y asociatividad desplegadas. ¿Recuerdan las asambleas, carnavales, flashmobs o besatones? Son distintos reflejos, cada uno en su estilo, del significativo interés juvenil por participar de los asuntos públicos; a veces representando sus demandas, otras, ayudando a su comunidad con acciones sociales o generando espacios de encuentro; o simplemente buscando expresar sus identidades en construcción en el espacio público.
Pero sin embargo no votaron en las municipales y, aunque es probable que las presidenciales convoquen más su interés, no hay ninguna certeza que asistan a las urnas en 2013… ¿Por qué?
Si bien la mayoría de los jóvenes (43%) valora la democracia como sistema de gobierno (ENJUV 2010), existe una opinión negativa que cruza las instituciones sociales. No le creen a los parlamentarios ni al poder judicial ni al gobierno. Su alta desconfianza hacia “los políticos” está asociada a una fuerte sensación de marginalidad respecto a las decisiones que se toman. No son considerados ni escuchados. A una escala menor, no es gratuito que muchos secundarios prefieran organizarse en asambleas en vez de centros de alumnos, por ejemplo. La encuesta a secundarios antes citada, muestra que pese a que un 80% de ellos tienen centro de alumnos en sus establecimientos, sólo un 40% se siente representado y menos de un 20% participa de ellos.
Así, ¿qué podría motivar a un(a) joven a participar de alguna institución tradicional? Claramente la participación político-electoral no ha logrado perfilarse como algo que pudiera cubrir sus expectativas de movilidad social y sentido de pertenencia y acogida. Para ello, qué duda cabe, se requieren cambios institucionales profundos. Y aquí, los mismos jóvenes parecen trazarnos un posible derrotero: es necesario con urgencia desarrollar espacios de formación para la democracia. El vacío en ese ámbito es negativo cuando los jóvenes reconocen recibir abundante información sobre asuntos políticos y de coyuntura en general. Ven televisión, leen en internet y escuchan radio. Información no les falta. Sin embargo, un decidor 80% quisiera recibir mejor educación cívica en la escuela y cerca del 60% piensa que votar podría ser un factor de cambio social. Al mismo tiempo, sólo un tercio conversa de política con su familia y menos del 10% formaría parte de un partido político. ¿El interés por “la” política existe? Sí, el problema parecieran ser “los políticos” y su forma de practicarla.
Aunque puede ser importante, los jóvenes no requieren que se les enseñe a cómo votar o cómo operar en nuestro actual sistema político. Menos aún, aprender a hablar el lenguaje político. Lo que piden es que leamos lo que nos están diciendo sin su voto, y a cómo canalizar sus deseos de participación en un sistema político que sea capaz de escuchar los nuevos giros de su propio idioma.
sábado, 23 de junio de 2012
A crecer (Schwenke y Nilo)
A crecer nos llama la vida,
a crecer nos llama el amor,
lluvia y sol están esperando,
a crecer, tiempo de crecer.
Ya paso el tiempo del llanto,
de llorar por los que no están.
Ahora tú debes ir regando
esa flor que nació en tí.
Y si tu esperas que otros vayan construyendo
serás extraño en tu propio dormitorio.
A crecer nos llama la vida,
a crecer nos llama el amor.
Sabes bien cual fue tu historia,
lo que fue, por tu culpa fue.
Si murió fue por que mataste,
si creció fue por ti también.
Y no esperes que por ti vayan pensando,
es peligroso, te pueden ir engañando.
A crecer nos llama la vida,
a crecer nos llama el amor.
Ya cayó el diente de leche,
ahora es más duro nuestro pan.
A crecer nos están llamando
el amor y la libertad.

viernes, 31 de diciembre de 2010
Del 2010 al 2011: "tire pa'lante, que empujan atrás..."
Ya no recuerdo quien, cuando ni cómo me dijo alguna vez que en todo lo que pasaba el primer día del año hay una sinopsis de lo que se viene en los 12 meses siguientes.
El 2010 me confirmó que algo de cierto puede haber.
El primer día del año que despedimos, cuando las visitas ya se habían ido de casa, estaba yo cerca de las 3 de la mañana, contento, lavando y secando platos, cubiertos, vasos y copas... copas, copas, copas... y en cosa de segundos, de tanto entusiasmo, presioné con demasiada fuerza la que tenía en mi mano.
El destino hizo el resto del trabajo. Sentí un trozo de la copa rota incrustarse en mi dedo medio, luego mirar el paño de cocina entintarse lentamente, despejar el área afectada, quitar el objeto extraño y constatar el chorro de sangre que emanaba sin parar de la herida, como en una manguera regadora. La camisa blanca manchada de rojo, el sangramiento que no paraba... y partimos con Andrea y Marifer a urgencia de la posta de Ñuñoa.
Luego de esperar, tres y media de la mañana, la enfermera me hace la curación respectiva de primeros auxilios, y me dice que probablemente me harían puntos, idea que luego el doctor descartó. Me despedí de aquel lugar con una venda gigante en el dedo y no sin antes abrazar al personal de salud que me atendió, deseándoles un feliz año nuevo a todos (no por una pinche herida iba a dejar de celebrar! además, pese al dolor, seguía contento).
A las pocas semanas, la herida cicatrizó, pero me quedó la marca y perdí algo de sensibilidad en una zona del dedo hasta el día de hoy, cosa que en todo caso felizmente no me impide tocar la guitarra.
Quien se iba a imaginar que simplemente había asistido a un resumen compacto de lo que se venía el 2010. Ya pasó, acá seguimos, pero las marcas, la experiencia y las huellas del pasado quedan por siempre. Como la marca en mi dedo.
El pasado, lejos de borrarse, se incorpora (como canta Pablito Milanés). Ha llegado el momento de despedirlo y comenzar de nuevo. Porque, como bien canta Serrat, "y bueno pues, adios ayer... y cada uno a lo que hay que hacer!"
Feliz Año Nuevo!
El 2010 me confirmó que algo de cierto puede haber.
El primer día del año que despedimos, cuando las visitas ya se habían ido de casa, estaba yo cerca de las 3 de la mañana, contento, lavando y secando platos, cubiertos, vasos y copas... copas, copas, copas... y en cosa de segundos, de tanto entusiasmo, presioné con demasiada fuerza la que tenía en mi mano.
El destino hizo el resto del trabajo. Sentí un trozo de la copa rota incrustarse en mi dedo medio, luego mirar el paño de cocina entintarse lentamente, despejar el área afectada, quitar el objeto extraño y constatar el chorro de sangre que emanaba sin parar de la herida, como en una manguera regadora. La camisa blanca manchada de rojo, el sangramiento que no paraba... y partimos con Andrea y Marifer a urgencia de la posta de Ñuñoa.
Luego de esperar, tres y media de la mañana, la enfermera me hace la curación respectiva de primeros auxilios, y me dice que probablemente me harían puntos, idea que luego el doctor descartó. Me despedí de aquel lugar con una venda gigante en el dedo y no sin antes abrazar al personal de salud que me atendió, deseándoles un feliz año nuevo a todos (no por una pinche herida iba a dejar de celebrar! además, pese al dolor, seguía contento).
A las pocas semanas, la herida cicatrizó, pero me quedó la marca y perdí algo de sensibilidad en una zona del dedo hasta el día de hoy, cosa que en todo caso felizmente no me impide tocar la guitarra.
Quien se iba a imaginar que simplemente había asistido a un resumen compacto de lo que se venía el 2010. Ya pasó, acá seguimos, pero las marcas, la experiencia y las huellas del pasado quedan por siempre. Como la marca en mi dedo.
El pasado, lejos de borrarse, se incorpora (como canta Pablito Milanés). Ha llegado el momento de despedirlo y comenzar de nuevo. Porque, como bien canta Serrat, "y bueno pues, adios ayer... y cada uno a lo que hay que hacer!"
Feliz Año Nuevo!
miércoles, 13 de octubre de 2010
¿Borrachera comunicacional en Chile?
En medio del indudable y justificado hito noticioso mundial que es la gran noticia del rescate de los 33 mineros atrapados por más de dos meses en la mina cerca de Copiapó, un pequeño lapsus verbal del presidente provocó una curiosa situación. Al saludar al primer minero rescatado (Florencio Ávalos), se refirió a él como Florencio "Ceballos".
En realidad esto es un error sin mayor importancia que le puede ocurrir a cualquiera (tal vez por el nerviosismo o la ansiedad del momento). Lo interesante sin embargo es lo que este error generó. Florencio Ceballos existe, es un colega sociólogo y esta sola mención hizo que en cosa de unas pocas horas pasara de tener cerca de 200 seguidores a casi 1.000, casi todos ellos desconocidos.
¿Será un síntoma a pequeña escala de un cierto estado de borrachera comunicacional que nos está afectando a los chilenos?
Florencio relata así la freak experiencia vivida: "Yo vivía feliz en mi pequeña twittercasa y conocía a la mayoría de mis 200 twittervecinos, a quienes en general le interesaban las mismas twitterfomedades que a mi: política, tecnologías, crítica. Tenía el habito de seguir a quien me seguía, y tuiteaba esporádicamente con la tranquilidad de que a (casi) nadie le importaba mucho lo que yo dijera. No tenía un nombre divertido, ni misterioso, ni ingenioso. Simplemente @floro_ceballos. Un ciudadano gris de #twitterlovaquia. Todo eso cambió el 14 de octubre de 2010 a las 00:11 hrs..."
Acá puedes leer su relato completo:
http://citizenalmeida.blogspot.com/2010/10/floro-ceballos-narra-su-izamiento-al.html
En realidad esto es un error sin mayor importancia que le puede ocurrir a cualquiera (tal vez por el nerviosismo o la ansiedad del momento). Lo interesante sin embargo es lo que este error generó. Florencio Ceballos existe, es un colega sociólogo y esta sola mención hizo que en cosa de unas pocas horas pasara de tener cerca de 200 seguidores a casi 1.000, casi todos ellos desconocidos.
¿Será un síntoma a pequeña escala de un cierto estado de borrachera comunicacional que nos está afectando a los chilenos?
Acá puedes leer su relato completo:
http://citizenalmeida.blogspot.com/2010/10/floro-ceballos-narra-su-izamiento-al.html
viernes, 2 de julio de 2010
Hace 13 años
¿Qué hacía yo a esta hora del miércoles 02 de julio de 1997?
En una agenda de ese año, que encontré durante mi cambio de casa hace 2 años, tenía estas actividades anotadas para ese día:
- 10:30 hrs. Reunirme con el profesor Gustavo Cáceres de la Diego Portales para entregarle las notas de la ayudantía que hago de Desarrollo Organizacional.
- 15:30 hrs. Juntarme en la Dirección del Trabajo con Malva Espinosa para revisar los avances de un estudio sobre relaciones laborales en el que soy ayudante de investigación.
- 18:30 hrs. Control de embarazo de Andrea con su doctor, ya está en las últimas semanas, en cualquier momento puede ser.
- En la noche, revisar, hacer algunas correcciones y terminar unos capítulos del informe final del Taller de Titulación de Sociología con el Rafa.
Los días siguientes, todas las actividades que tenía anotadas aparecen borradas. Claro, al momento de planificarlas, no tenía idea que la Marifer nacería el jueves 3 de julio, sólo lo supimos en la consulta del doctor esa tarde, cuando nos dijo que Andrea ya estaba lista y que incluso podía ser esa misma noche...
Por esos días, uno de los cassettes que escuchábamos con frecuencia era éste, de Nacho Cano.
Gracias a mi linda hija Marifer, por darme la felicidad infinita de ser padre y convertir a Andrea en una flamante mamá. Felices 13 años!
En una agenda de ese año, que encontré durante mi cambio de casa hace 2 años, tenía estas actividades anotadas para ese día:
- 10:30 hrs. Reunirme con el profesor Gustavo Cáceres de la Diego Portales para entregarle las notas de la ayudantía que hago de Desarrollo Organizacional.
- 15:30 hrs. Juntarme en la Dirección del Trabajo con Malva Espinosa para revisar los avances de un estudio sobre relaciones laborales en el que soy ayudante de investigación.
- 18:30 hrs. Control de embarazo de Andrea con su doctor, ya está en las últimas semanas, en cualquier momento puede ser.
- En la noche, revisar, hacer algunas correcciones y terminar unos capítulos del informe final del Taller de Titulación de Sociología con el Rafa.
Los días siguientes, todas las actividades que tenía anotadas aparecen borradas. Claro, al momento de planificarlas, no tenía idea que la Marifer nacería el jueves 3 de julio, sólo lo supimos en la consulta del doctor esa tarde, cuando nos dijo que Andrea ya estaba lista y que incluso podía ser esa misma noche...
Por esos días, uno de los cassettes que escuchábamos con frecuencia era éste, de Nacho Cano.
Gracias a mi linda hija Marifer, por darme la felicidad infinita de ser padre y convertir a Andrea en una flamante mamá. Felices 13 años!
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