domingo 25 de noviembre de 2007

Humoradas laborales: una primicia para celebrar el Bianuario

Creo que llegó el momento de dar a conocer mi voz, en el sentido más literal de esta afirmación. Si Chile se prepara con años de anticipación para celebrar su Bicentenario, bueno, en la vida de un blog el equivalente es celebrar con tutti el "Bianuario", que en el caso de este Mirador se cumple hoy, 25 de noviembre.

Claro, está la opción de escucharme en un contexto informal haciéndole coros a un
cantor popular en un restaurante de Angelmó hace algunas semanas. Eso también es válido, pero lo que les ofrezco en esta ocasión es de factura mayor.

La historia detrás del archivo de audio que les invito a oir al final de este post, se comenzó a escribir en agosto de 2005, durante la semana de aniversario de mi ex-pega. Se dividió al personal de la empresa en 4 alianzas, según las distintas áreas y programas de la organización, y éstas debían competir entre sí durante una semana en torno a actividades deportivas, culturales y recreativas en general.

Una de las competencias consistía en hacer un video clip divertido. Yo quedé a cargo de este desafío en mi alianza y tuve la siguiente visión: no bastaba con simplemente filmar un sketch o un video chistoso con música envasada. No, había que diferenciarse y ofrecer algo completamente innovador. O sea, no sólo las imágenes, también el audio debía ser 100% original.


Para comenzar a dar forma a la canción, fue preciso encontrarme en el momento, en el lugar y en el contexto propicio. Estos tres factores se conjugaron una noche de aquel invierno de hace ya dos años en un pequeño departamento de Ñuñoa. Si el Canto Nuevo tuvo su Café del Cerro, Los Beatles tuvieron su Kaiserkeller en Hamburgo y los Dinamita Show tuvieron su vereda callejera en Viña del Mar... bueno, el grupo de amigos de mi ex-trabajo tenía el departamento de Xebeche. En una de aquellas memorables, regadas y guitarreras veladas, la inspiración vino a mí de sopesón y me largué a escribir en una servilleta o algo así, los primeros párrafos de lo que oirán a continuación, entonando en seguida este hit que sería coreado al instante por los y las asistentes al show.

Unos días más tarde, me dí cuenta que allí estaba la materia prima con la cual podría llevar al éxito a mi alianza. Retomé el papel arrugado con la obra en bruto, sacudí el polvo del recuerdo de la melodía y me lancé a darle una forma más estilizada a la canción. Y luego, a grabar, gracias a la gentil asistencia de la Eli (quien aparte de cantautora y multiinstrumentista estudió sonido en la Universidad de Chile, así que tiene un verdadero mini-estudio de grabación en su casa). Yo canté y toqué la guitarra frente al micrófono, mientras ella le fue dando el tono preciso al sonido, para que quedara como quedó. También el José apoyó con sus consejos ("aquí canta más fuerte", "mejor graba de nuevo esa parte", "dale más resonancia", etc.) y la verdad es que me daba un poco de vergüenza, porque esto era una simple humorada y ellos son unos monstruos musicales, pero bueno, realmente se pasaron.

Terminamos de grabar tipo 22:00 hrs. y, a todo esto, me había quedado de juntar ese día en la Fuente Suiza de Ñuñoa con el Manuel y el Nelson (este amigo va sin link porque no tiene blog, aunque en sí mismo él es una suerte de "blog andante"), para arreglar el mundo. Nos habíamos quedado de juntar tipo nueve y no andaba con mi celular como para avisarles del importante motivo de mi retraso... por suerte llegué y ellos todavía estaban ahí, así que de paso fueron luego los primeros auditores de este tema en la radio de mi auto.

Al día siguiente en el trabajo, con la música ya lista, vino el proceso de filmación, donde no sé quien de todos mis conspicuos colegas habrá hecho el mayor ridículo jejejeje, pero todo sea por la causa mayor del triunfo de nuestra sagrada alianza. Recorrí con mi filmadora digital todos los puestos de trabajo, logrando algunas escenas memorables (pero esas son demasiado internas como para difundirlas al gran público aquí... no entenderían nada).

Interesante como esta historia involucró a tantos actuales blogueros, ninguno de los cuales en ese momento lo eran. Así que en cierto modo fue una experiencia bloguera antes del blog. Bueno, a la noche fue el café concert donde se presentaron los trabajos de cada alianza... y ganamos !

Aquí va entonces. Les invito a poner STOP -sólo por hoy- a mi radio de LastFM (en la barra derecha el cuadro rojo) y a poner PLAY a continuación. Que lo disfruten ! (después de esto, ya no sé qué otro conejo sacar de mi sombrero, pero le pondremos empeño jajajajaja)

País: Chile. Título de la canción: "Himno oficial del capital humano". Autor y compositor: Pablo Morris. Intérprete: Pablo Morris (con invitados especiales).

lunes 19 de noviembre de 2007

Psicomagia para el norte

En la edición de hoy domingo del diario La Tercera, en el Cuerpo Reportajes viene un bello e interesante artículo de Alejandro Jodorowsky, a propósito del terremoto que afectó hace algunos días al norte de Chile, destruyendo gran parte de su pueblo natal, Tocopilla.

Comparto aquí dos párrafos, para mi gusto, bastante profundos y sugerentes. En el primero, Jodorowsky muestra la paradoja de cómo un lugar simbólicamente ya inexistente vuelve repentinamente a existir, producto de un terremoto que dramáticamente hace caer al suelo los retazos de su olvidada existencia física.

"Es terrible que haya terremotos y justo ahora que Tocopilla estaba tan hermosa, las casas las pintan de todos colores. Pero en parte me alegra que lo haya habido, porque en los mapas de Chile ya no ponen Tocopilla. Se saltan de Arica a Antofagasta, como si mi pueblo natal no existiera. Me da mucha pena que se piense que no existe. Ahora con este terremoto, en todo el mundo va a estar el nombre de Tocopilla. El suelo protesta por el olvido en que lo tienen, a ver si ahora vuelve a existir en la mente colectiva".

En el otro párrafo que aquí comparto, reflexiona sobre la importancia de los lugares de la infancia, ese paraíso que se queda fijo para siempre en un tiempo y espacio delimitado, cada vez más lejando y distante. Se podría entender, en cierto sentido, que el terremoto de alguna forma ha dañado aquella guarida.

"Cuando me preguntan por qué me marcó tanto Tocopilla, respondo, ¡pero cómo no va a marcar la ciudad donde pasas tu infancia, te influye para siempre! Jorge Luis Borges dice: “Oh, Buenos Aires, viajé por todo el mundo, nunca salí de ti”. La infancia se queda ahí y poco a poco se va convirtiendo en una especie de paraíso perdido, por la niñez que se pierde".

(Si quieren leer el artículo completo, pueden descargarlo en un archivo winzip
AQUÍ)


En agosto del año pasado conocí, por motivos de trabajo, Tocopilla. Estas fotos son de entonces.



También estuve en María Elena, un poblado ubicado en medio del desierto de Atacama, último campamento salitrero de la zona que permanece habitado. Me impresionó poder palpar esa sensación de que la Historia late en cada centímetro de estas áridas tierras.


Hoy gran parte de eso que ví está en el suelo. Y me quedo pensando en lo de Jodorowsky, la naturaleza implacable, el límite sutil entre el existir y el no existir, la pérdida del refugio de la infancia como metáfora del derrumbe de la historia, la tristeza, el abandono y la falta que haría un buen acto de psicomagia para dar la mano a los chilenos y chilenas que habitan el desierto entre muros trizados.

Por mientras (algo es algo), según lo que publica la prensa nacional hay tres cuentas en las cuales se pueden hacer aportes en dinero para estos compatriotas necesitados de ayuda:
  • Banco Estado, cuenta 'Chile ayuda a Chile', número 4545.
  • Banco Estado, cuenta de la Cruz Roja, número 292222.
  • Banco de Chile, cuenta de Caritas Chile, número 000-00117-01.