Hay argumentos para todo, también uno podría retrucar que hubiera sido muy diferente como hecho político ganar por 1 punto de diferencia que por los 7 que finalmente se obtuvieron...
Pero la verdad es que esta discusión de expertos no me interesa tanto. Más me llama la atención lo que pasó ese día con la gente común y corriente. Para mi ojo sociológico, resulta más interesante tratar de comprender qué significado hay, no tras el triunfo de Michelle Bachelet en sí mismo, sino tras el verdadero carnaval de euforia popular espontánea que este triunfo gatilló.
En las calles de Santiago y de todo el país se vivió una fiesta multitudinaria. Intuía que algo así podía ocurrir, sobre todo después de asistir al acto de cierre de campaña de Michelle, donde me fue simplemente imposible acceder a la Alameda, por la cantidad de gente que había. Terminamos, con el grupo de compañeras de trabajo con las que andaba, sentándonos en una mesa en la vereda de un pub en la calle Lastarria, alegrando la tarde/noche con unas buenas cervezas y agitando a las masas que marchaban a nuestro rededor con canciones y gritos al por mayor.
El mismo día de la votación pasé la tarde en casa de unos familiares en la comuna de Macul. A las 18:30, cuando dieron el primer cómputo que ya confirmaba la ventaja irreversible de Bachelet, una ola de bocinazos espontáneos comenzó a inundar la calle, mientras la televisión informaba de miles de mujeres y hombres que comenzaban a tomarse la Alameda... como cuando ganó el No en octubre de 1988.
María Fernanda, que con sus ocho años ya comienza a expresar sus opiniones ciudadanas, me pidió una bandera para salir a celebrar con la gente. Y yo, el más bacheletista de todos, no tenía en ese momento el elemento que mi hija requería... salí pues a la sede del comando comunal que estaba a 2 cuadras y tras largas e infructuosas gestiones (porque me decían que ya no les quedaba nada de nada, pues la gente se había llevado todo), conseguí un colorido trozo de plástico con "Bachelet" estampado y un palo de escoba, con lo cual pude hacer realidad la ilusión de mi hijita.
En la noche nos fuimos en auto tocando la bocina, con nuestra bandera de confección artesanal agitada al viento por Marifer en el vidrio trasero, saludando a la multitud reunida en la Plaza Ñuñoa. Al día siguiente, al saludar a la gente de mi trabajo, pude notar una alegría especial en las mujeres.
Pero, las vueltas de la vida, el martes la alegría se convirtió en pena, al enterarme de la absurda partida de Malva Espinosa, colega socióloga y amiga de la Dirección del Trabajo, con quien colaboré en varios estudios sobre temas laborales y sindicales al salir de la Universidad. Esto me hizo pensar en otras mujeres que ya no están, como mis abuelas Olga y mi Nona Nena, a quienes también de algún modo pertenece este triunfo histórico de ver a una mujer encabezando el Estado.
¿Pero cómo se interpreta este triunfo? ¿Qué tendencias hay tras él?
Pensando al respecto, recordé una historia. En diciembre de 1992 yo estaba terminando mi primer año de universidad y en las elecciones para la FEUC (Federación de Estudiantes de la Universidad Católica) ganó en segunda vuelta, por primera vez en la historia, una lista encabezada por el militante socialista Fulvio Rossi (sí, el mismo que actualmente la prensa de espectáculos llama "el metrosexual de la Cámara de Diputados"). La lista de izquierda derrotó a la lista del gremialismo UDI y a la de la Democracia Cristiana.
Esto para la UC era un verdadero golpe histórico simbólico, puesto que desde los tiempos de la Reforma Universitaria a fines de los '60 nunca los estudiantes habían estado encabezados por un grupo de izquierda (bastante heterogéneo internamente, hay que decirlo, pero esa es otra historia).
La cosa es que la celebración fue en la Casa Central. Y yo, con esas ganas de pasar "momentos lindos", propias de todo joven universitario de primer año, partí con un grupo de amigos. La escena en el patio principal de la sede central de la universidad era bastante surrealista.
No sé cuántos seríamos... 500, tal vez 1.000... en un rincón del patio, un grupo de gente cantando a todo chancho canciones de Quilapayún, Inti-Illimani, Santiago del Nuevo Extremo, avivados por garrafas generosas que corrían de mano en mano... en otra esquina, banderas rojas, la mayoría de la Juventud Socialista, pero también alguna hoz y martillo por ahí... en otro lado, jóvenes más rockeros... y más allá, en las bancas del patio, estudiantes declarándose su amor... tambièn había otros individuos solitarios (uno que otro amigo) dormitando, claramente con la caña.
En una especie de mini-escenario improvisado, los miembros de la nueva directiva toman la palabra y agradecen a las masas estudiantiles su apoyo... por los parlantes suena el Venceremos, Un Amor Violento (de Los Tres), El Pueblo Unido y algo de Los Prisioneros... en el aire se siente el olor particular que arroja cierto tipo de hierba al quemarse...
En este panorama, de pronto un locutor anónimo anuncia que está por venir a saludar a la nueva directiva electa de la FEUC el pre-candidato presidencial de la Concertación, Ricardo Lagos. Ese año estaba compitiendo internamente con Eduardo Frei Ruiz-Tagle (quien finalmente fue el nominado) y se consideraba que los resultados de la Católica (un socialista derrotando a la DC y a la derecha) eran una señal favorable para esa coyuntura.
Repentinamente, el "Woodstock pontificio" que estaba teniendo lugar en la oscuridad se vio interrumpido por focos y cámaras de televisión a cargo de registrar este importante saludo.
Lo que nadie previó fue lo que sucedió luego.
Igual como lo hacen las luciérnagas en la noche, cientos de contertulios rodearon a Lagos, atraídos tal vez por la luz de los focos. Algún militante socialista comienza a gritar "Se siente, se siente, Lagos Presidente", pero otro alguien en medio de la multitud grita al mismo tiempo "Manteo a Lagos !". Las masas entendieron el mensaje y, tras seguir durante un rato muy corto el primer llamado, se vuelcan decididamente y con total entusiasmo a la segunda invitación. Unos toman las piernas de Ricardo, otros sus brazos. El pre-candidato se ve sobrepasado. Lo cierto es que todos se vieron sobrepasados. Pero nadie quiere hacerle daño, sólo dar rienda suelta a un impulso lúdico... y le empiezan (bueno, le empezamos...) a hacer un manteo !
"Uno", "dos", "tres", "cuatro", "cinco"... y así hasta llegar al "diez".
Luego, Ricardo Lagos se retiró en silencio, entre pasmado y sorpendido por la experiencia inédita e imprevista que acababa de vivir, y la fiesta en Casa Central continuó hasta el amanecer. Pero nada de esto apareció en la prensa. Sospecho que ningún asesor comunicacional de ese momento pensó que esto podía tener provecho electoral... o tal vez eran tiempos en que la gente quería un presidente fome y serio como Frei. O puede ser que el propio Lagos no quiso que esto trascendiera, pues su imaginario siempre ha sido el del Presidente emblema republicano, Hombre de Estado. Quien sabe...
Lo que me hizo pensar esta historia es que éste es justamente el verdadero cambio.
Vamos, no es que a Michelle uno vaya con un grupo de amigos a darle un manteo a La Moneda, pero perfectamente me la imaginaría contenta haciendo un trencito... y no sería nada grave. La condición de ser como cualquiera, el no sabérselas todas, una cierta dosis (aunque cada vez menor, lo que también es lógico) de informalidad... ese es el verdadero cambio, en cuanto a estilos, en cuanto a estética, que son aspectos no menores de la política moderna.
Por supuesto, sobre contenidos aún falta algún tiempo. Habrá que ver al nuevo gobierno en acción para poder dar una opinión más fundada, pero opino que no hay que mirar en menos lo que el espíritu festivo de la gente nos puede indicar.
Estimado Sr. Morris.
ResponderBorrarHe seguido con atención sus díscolas y enjundiosas columnas...lamentablemente no dispuse de un tiempo suficiente para comentar su último escrito, en el cual la genialidad asomaba como el destello de los reflejos de un arroyo en un día soleado.......pero bueno....
Su interés por entremezclar la realidad sociopolítica, con acontecimientos simples, lindos, cotidianos, no dejan de conmoverme...reflexiones y relatos que sin duda nos llevan a figurar un sentido tras la mezcla de elementos, un sentido que resulta ameno de leer, y que nos lleva desde la ola de calor en Stgo.; hasta demostraciones de hidalguía y abnegación (debo reconocer que cuando llegué a la frase: ‘Hacer realidad la ilusión de mi hijita’, una lágrima rodó por mi mejilla....)
Usted, como uno de esos animalillos (creo que se les llama perros de la pradera. Especie de hurones que salían en el rey León)...avanza sigiloso, gregario, y de pronto se detiene y da vistazos a lo lejos, para luego retomar su tránsito. Vistazos que usted da a la realidad externa y externa, con un justo equilibrio (aunque cabe la posibilidad de que algún evento alucinatorio apareciera en sus columnas).
La genialidad y la gracia se dejan caer con fuerza cuando usted remacha su columna evocando los sucesos de la fiesta del metrosexual....de la cual, por lo demás, a lo mejor, en función de resguardar la honorabilidad de su Blog, tal vez omite detalles sabrosos (me hubiese gustado que nos contara cómo y en qué estado culminaron ustedes esa celebración). En fin, se podría pensar que ese manteo fue clave para que nuestro presidente terminara marcando la historia de nuestro país.
Le agradezco como nos hace ver que los vientos de cambio, finalmente nos trajeron a una mujer a la cual costaría un poco hacer un manteo...pero que sin embargo, no tiene gravedad....Una mujer frágil como para que la afonía casi le cortara en la mitad su discurso triunfal......pero con la fuerza para arreglárselas a punta de contorsiones para poder proseguir. A diferencia de tantos otros que la afonía anuló en medio de su actuación (El festival de Viña, el festival de la una o Sábados Gigantes, nos podrían ofrecer algunos ejemplos) ella salió adelante....
Su contrapunto con el Presidente siendo zamarreado por un grupo de tipos con la sangre bien aguada y el discernimiento estrechado, sin duda nos disloca al punto de hacer aparecer con claridad la diferencia que se avizora...diferencia que esperamos, usted pueda ir retratando con su estilo de perro de la pradera.....
Con admiración,
Se despide,
XEBECHE
El que habla fuerte y no dice nada
Jejejeje.... estimadísimo amigo Xebeche, su mensaje me ha dado mucho risa, la verdad nunca nadie me había llamado "perro de la pradera" ni menos yo le había traído reminiscencias de algún personaje de El Rey León...!
ResponderBorrarEso sí, no se ría de las palabras dirigidas a mi preciosa hija... es cierto, pueden haber sonado algo melosas, pero me salió del corazón... cuando sea papá entenderá los que es eso...
Sobre la fiesta aquella... básicamente terminó en la casa de un amigo que por esos años vivía en la calle Moneda, gran lugar ese !!!
Finalmente, sé que a Usted nunca lo convenció del todo nuestra actual Presidenta electa (al contrario mío), pero debo reconocer que su párrafo dedicado a ella y a lo que Usted denomina su "fragilidad" es bastante sugerente y da para plantearse preguntas que podrán responderse con el tiempo...
Oiga, Usted escribe bastante bien, debiera dedicarle más tiempo a desarrollar este talento. En fin, aquí en mi Mirador tiene las puertas abiertas, aunque también pdoría inaugurar para el público su propia Terraza.
Afectuiosamente, Pablo.
Estimado Pablo, he de confesar que tu relato me ha traído gratos recuerdos de un pasado ya no muy cercano. Yo también recuerdo aquella noche woosdtoquera cuando el compañero Lagos se hizo presente en aquella atmósfera paranoica, recuerdo que no sólo le dimos un gran y sorprendente manteo sino también una lluvia de patadas -de las cuales no haré cometarios, pero tengo claro que fueron en señal de respeto y agradecimiento-.
ResponderBorrarEs cierto, ha pasado mucha agua debajo del puente político de nuestro país desde aquellos días Sin embargo, lo que en el actual escenario me llama mucho la atención, es el "discurso de emancipación" de mis pares féminas. Así, dado que parte de mi aporte en la campaña de Michelle fue realizar innumerables caminatas tocando puerta tras puerta. Gracias a lo cual pude corroborar no sólo que mis palabras tienen un gran poder de convicción, sino también que nuestro desarrollo como nación a nivel macroeconómico no tiene parámetro de comparación a nivel cultural, pues a pesar de que digamos muchas cosas, seguimos siendo una sociedad profundamente machista y troglodita que maltrata de una u otra forma a las mujeres. Así, muchas veces escuché como argumento de mujeres de diferentes estratos sociales, que votarían por Bachelet no porque asegura un continuismo de la gran labor del presidente Lagos, sino porque “por fin nos van a respetar” o bien, “Ahora sabrán de lo que somos capaces” ó “mi marido ahora me tendrá que escuchar”. Sin duda, aquello escapaba de toda mi experiencia y madurez política, pero no me asombra, pues desde algún tiempo a la fecha, he observado cómo nuestro discurso y por tal nuestra realidad ha tomando una nueva dimensión, donde el sujeto comienza a abandonar la frialdad de un mundo cosista e inmediatista por la búsqueda y despertar de sus propias emociones e intersubjetividad –de ahí, tal vez, parte de ese interés morboso por los reality shows, entre otros ejemplos más ilustres-. Pienso que este nuevo matiz podría involucrarnos en una nueva manera de ver y analizar la política – por lo menos eso espero-.
Bueno esto es sólo parte de unas ideas que me dan vuelta, donde aquello que creíamos era parte de lo privado, ahora es parte de nuestra política. ¿Cambio cultural?… no sé, Sólo tengo claro que se espera mucho más de nuestra Presidenta de que lo que esperábamos por Lagos; cambios culturales y no sólo económicos, o mejor dicho una valoración de lo subjetivo.
Volviendo a tu relato, puedo decir – haciendo patente mi mundo emocional femenino- que me encantó porque me permite conocer una parte de ti que no pude visualizar en aquellos años de estudiante. Gracias.
Con cariño,
Marjorie Braniff
Informes semi-oficiales indican que la atropellada y atónita salida del en ese entonces pre-candidato señor Ricardo Lagos Escobar, se debió a qe su comitiva preocupado por su salud le condujo raudamente a realizarse un scanner luego de tremendo "cachamal" que un joven sociólogo le propinó en la pelá (al igual que las patadas y el manteo, siempre con cariño). Siempre creí que había registros de ello. Es más creo que salió en las noticias de la noche. Podrían haber reporteado en especial las mutaciones zoomórficas de los sociólogos, unos en canguro, otros en gatos y otros en picaflores; borrachos pero picaflores al fin y al cabo. Y le puedo decir señor Morris que el evento en esa oportunidad no terminó en la casa del "cachamalero" en calle Moneda, sino en la casa de la hermana de este en el sector del Parque Inés de Suarez.
ResponderBorrarEstimado, tiene razón, efectivamente -previa escala en Moneda- la cosa terminó en el depto. del Parque Inés de Suárez, gracias a la generosidad de un taxista.
ResponderBorrarPara quienes vemos al Sr. Lagos por estos días, ocupando La Moneda, nos es un tanto difícil imaginar la situación que nos relatas..
ResponderBorrarPor esos años, yo era apenas una estudiante de enseñanza básica a quien le asustaba tanto el rostro serio de aquel señor que visitaba cada cierto tiempo a mi padre, que si hubiera visto aunque fuera de lejos el manteo a don Ricardo, seguro hubiera tenido el valor de preguntarle todas las cosas que, hasta hoy, me hacen sentir orgullo de haber compartido con él la misma mesa.
En cuanto a la Dra. Michelle, tal vez no sea la personificación del GRAN cambio que tantos exigen por estos días, pero sin duda, es la única (al menos de las opciones a escoger) que da la esperanza de procurarlo a través de su espíritu de lucha, que tanta falta hace dejar entrever en el caso de otros políticos.
Se la ha abierto la puerta.. ahora no queda más que ayudarla a avanzar y observar el tamaño y la firmeza de sus pasos.
Mi humilde opinión..
Un abrazo para ti!
Sol..
PD: Tu blog me hizo sentir nostalgia de mi paso por la Católica.. Fue lo que me llamó la atención.. que eres lo que yo sería hoy, si hace 6 años atrás hubiera estado más despierta y sin miedo al porvenir.. Sería socióloga y no estudiandte de ing. comercial.. no es falta de conformidad.. sólo algo de nostalgia.
Bueno y gracias a sus diligentes gestiones, señor Morris.
ResponderBorrarUna carrera de 6 pericos entre Moneda y el susodicho parque, por quina, no la he vuelto a ver en mi vida. Y el taxista, feliz...Pa mi que pensó que se le iba a invitar a un carrete con las chicas que iban en el grupo.
Me pareció notable la anécdota del manteo a Lagos. Habiendo sido parte alegre y triste de aquellas clásicas en Casa Central, me llamó mucho la atención.
ResponderBorrarPor ello, la cité en mi blog mzn.cl, ello con el debido reconocimiento de autoría. Espero esto no sea una molestia.
Cambiando de tema, la prosa y el contenido de tu blog son muy buenos. Debería ser parte de la élite de la bloguesfera nacional.
De seguro, me daré vueltas por aquí.
Estimado Pablo:
ResponderBorrarNotable la del manteo de lagos, cresta menos mal que no se les cayó hubiesemos tenido a Lavin de Presidente.
Y Xebeche fuera de serie... quiero su autografo.
Saludos
Johny
Hola Pablo:
ResponderBorrarQué tal, hace unos días me encontré con tu blog y como soy media ñurda no supe cómo escribirte ahí mismo, bueno lo que pasa es que me pareció genial lo de Lagos y el manteo, yo ya creía que había sido un sueño, como en la matanza en cien años de soledad, increíble, si me acuerdo que lagos al final saludo y salió arrancando y sin poder creer lo que le había pasado.
Un abrazo muy grande y manda fruta
Saludos.
Claudits.
Muchas gracias a todos y todas por sus visitas y comentarios, ya estamos de vuelta...
ResponderBorrarA los amigos anónimos, Xebeche, Marjorie, Sol, MZN, Claudia, Johny... sí, realmente esa fue una noche inolvidable, gustazo de recordarla aquí con ustedes...
Lamento comunicarles que Xebeche se encuentra de vacaciones por estos días, pero no tengo la menor duda de que se asomraá por aquí para entregarles ese autógrafo que ustedes desean !
Saludos, Pablo.